El 16 de abril de 1987, aviones iraquíes atacaron con armas químicas las aldeas kurdas de Balisan y Sheikh Wasan. Recordar el ataque implica prestar atención a las personas que vivían allí, a la destrucción de sus comunidades y a las pruebas que conservaron los supervivientes. Human Rights Watch sitúa estos hechos en la escalada de violencia estatal que precedió a la campaña de Anfal de 1988. Lee el relato de la investigación sobre el valle de Balisan.

Situar el ataque en su cronología

Estos hechos ocurrieron en 1987, casi un año antes del ataque químico contra Halabja. La cronología de Human Rights Watch registra ataques químicos en otras localidades del norte de Irak el 15 de abril, seguidos del ataque aéreo contra Balisan y Sheikh Wasan el 16 de abril. Por separado, fecha la primera ofensiva formal de Anfal en febrero de 1988. Mantener estas fechas diferenciadas ayuda a explicar la secuencia de violencia sin comprimir las experiencias de distintas comunidades en un único suceso. Consulta la cronología de los ataques químicos registrados.

Lo que recordaban los supervivientes

El testimonio de Salam Hussein Aziz, registrado por el Kurdistan Memory Programme, recuerda una tarde interrumpida por aviones. Se refugió en una cueva con otras familias. Después del bombardeo, la gente no comprendía el peligro de aquellos vapores desconocidos; algunas personas se acercaron a los lugares donde habían caído las bombas. Su relato describe cómo ayudó a las familias a subir por la ladera y regresó para encontrar a personas que no podían marcharse sin ayuda. Lee el testimonio de Salam Hussein Aziz.

Su testimonio también describe un ataque químico posterior, en 1988. Esta distinción importa al leer o compartir relatos de supervivientes: una entrevista puede abarcar varios sucesos, y las experiencias recordadas más adelante en un testimonio no deben atribuirse automáticamente a su fecha inicial. La grabación original y el relato que la acompaña permiten seguir esa secuencia. Consulta los relatos diferenciados de 1987 y 1988 en el testimonio.

La violencia después del bombardeo

La investigación de Human Rights Watch sigue a los supervivientes más allá del propio ataque. Documenta la destrucción de las aldeas, la interrupción del tratamiento hospitalario en Erbil, las detenciones y la desaparición de hombres y adolescentes varones. Su estimación de al menos 225 muertes, y posiblemente hasta 400, incluye las consecuencias directas e indirectas. Ese intervalo debe atribuirse a la investigación, en lugar de presentarse como un recuento exacto establecido sin incertidumbre. Lee las pruebas sobre las consecuencias del ataque y la estimación de víctimas mortales.

Memoria e historia rigurosa

El aniversario sigue formando parte de la memoria pública de la Región del Kurdistán. En su mensaje del 16 de abril de 2026, la Presidencia de la Región del Kurdistán conmemoró el ataque contra Balisan, Sheikh Wasanan y el valle de Khoshnawti y recordó a las víctimas y a sus familias. Estas declaraciones documentan cómo se conmemora hoy el suceso; los testimonios de supervivientes y las investigaciones históricas aportan formas distintas de prueba sobre lo ocurrido en 1987. Lee el mensaje de aniversario de la Presidencia.

Leer estas fuentes conjuntamente preserva la fecha, identifica de quién es el relato presentado y hace visible la incertidumbre. También mantiene a las comunidades y a los testigos individuales en el centro de la historia, en lugar de tratar su sufrimiento únicamente como telón de fondo de acontecimientos políticos posteriores.

Nota editorial: Kurdish History preparó este nuevo relato documentado en septiembre de 2026 para sustituir un artículo anterior que no estaba disponible. No es una copia recuperada del texto anterior.