Introducción
El 15 de octubre de 2005, el pueblo iraquí votó para ratificar una nueva constitución: la primera constitución permanente del Irak posterior a Saddam. Para el pueblo kurdo, este fue el momento en que más de un siglo de lucha alcanzó finalmente el reconocimiento constitucional. La Constitución iraquí de 2005 reconoció la Región del Kurdistán como una entidad federal con su propio gobierno, parlamento y fuerzas de seguridad. Estableció el kurdo como lengua oficial de Irak junto con el árabe. Reconoció a Irak como «un país de múltiples nacionalidades, religiones y confesiones». Y en el artículo 140 ofreció una hoja de ruta para resolver el estatus de Kirkuk y otros territorios en disputa mediante la normalización, un censo y un referéndum.
La constitución fue la culminación de todas las promesas hechas e incumplidas desde la Declaración de Navidad de 1922. Fue el cumplimiento del Acuerdo de Marzo de 1970, la reivindicación del levantamiento de 1991 y el fundamento jurídico del Gobierno Regional del Kurdistán, construido desde cero en 1992. Pero la constitución también contenía las semillas de conflictos futuros. Bagdad ha incumplido repetidamente sus compromisos constitucionales: el artículo 140 nunca se aplicó, nunca se acordó el reparto de los ingresos petroleros y los territorios en disputa siguen sin resolverse. La constitución dio derechos a los kurdos sobre el papel. La lucha por hacerlos efectivos continúa.
Índice
¿Qué dice la constitución sobre los kurdos?
¿Qué dice la constitución sobre los kurdos?
La Constitución iraquí de 2005 es el documento jurídico más significativo de la historia kurda. Reconoce la Región del Kurdistán como una entidad federal dentro de Irak, con su propio gobierno regional, parlamento, poder judicial y fuerzas de seguridad Peshmerga. El kurdo y el árabe se establecen como las dos lenguas oficiales de Irak. La constitución declara que Irak es un país federal, democrático y pluralista: una ruptura fundamental con el Estado centralizado y nacionalista árabe que había oprimido a los kurdos durante décadas.
Los negociadores kurdos consiguieron varias disposiciones esenciales: la Región del Kurdistán fue reconocida como el gobierno oficial de los territorios que administraba el 19 de marzo de 2003. Se concedió a los kurdos el derecho a participar en los ingresos, gestionar aspectos de las relaciones exteriores y mantener sus propias fuerzas de seguridad. El artículo 112 establecía la gestión conjunta de los yacimientos petrolíferos existentes y un reparto equitativo de los ingresos. Y el artículo 140 —la disposición más controvertida— exigía al Gobierno iraquí completar la normalización de los territorios en disputa, realizar un censo y celebrar un referéndum en Kirkuk y otras zonas antes del 31 de diciembre de 2007.
Puntos clave
• La Constitución de 2005 es el primer documento jurídico permanente que reconoce la Región del Kurdistán como una entidad federal con su propio gobierno, parlamento y fuerzas de seguridad.
• El artículo 140 ofreció una hoja de ruta para resolver el estatus de Kirkuk mediante la normalización, un censo y un referéndum, pero nunca se aplicó. El plazo de diciembre de 2007 venció sin que se actuara.
• Bagdad ha incumplido repetidamente sus compromisos constitucionales con los kurdos, especialmente en lo relativo al reparto de los ingresos petroleros, el estatus de los territorios en disputa y la asignación del presupuesto federal.
• La constitución representa tanto el mayor logro como la mayor frustración de la historia kurda moderna: otorgó a los kurdos derechos constitucionales con los que las generaciones anteriores solo podían soñar, pero Bagdad sigue socavándolos sistemáticamente.
Datos básicos
Documento: Constitución de la República de Irak Ratificación: 15 de octubre de 2005 (referéndum nacional) Tipo: constitución federal permanente Principales disposiciones sobre los kurdos: reconocimiento de la Región del Kurdistán como entidad federal; kurdo como lengua oficial; Gobierno Regional del Kurdistán con su propio gobierno, parlamento, poder judicial y Peshmerga; artículo 140 sobre territorios en disputa; artículo 112 sobre el reparto de los ingresos petroleros Negociadores kurdos: PDK (Masoud Barzani) y UPK (Jalal Talabani) como participantes clave en la redacción constitucional Plazo del artículo 140: 31 de diciembre de 2007 (nunca se aplicó) Kirkuk: se exigía un referéndum sobre su estatus, pero nunca se celebró Voto kurdo: los kurdos votaron abrumadoramente a favor de la constitución Talabani: llegó a ser presidente de Irak (2005–2014) dentro del marco constitucional Barzani: llegó a ser presidente de la Región del Kurdistán
Contexto histórico: de la invasión a la constitución
La invasión de Irak de 2003, dirigida por Estados Unidos, derrocó el régimen baazista de Saddam Hussein y abrió la puerta a una reestructuración fundamental del Estado iraquí. Los Peshmerga kurdos, que habían cooperado estrechamente con las fuerzas estadounidenses durante la invasión, emergieron como los aliados más fiables de Estados Unidos en Irak. El PDK y la UPK —que habían gobernado la Región del Kurdistán desde 1992 bajo la zona de exclusión aérea— entraron en el proceso constitucional desde una posición de fuerza sin precedentes.
Los dirigentes kurdos desempeñaron un papel central en la redacción de la constitución. Insistieron en un sistema federal que protegiera la autonomía kurda frente a futuros gobiernos centralizadores. La Ley Administrativa de Transición (TAL) de 2004 ya había establecido el marco, al reconocer al Gobierno Regional del Kurdistán e incluir disposiciones sobre los territorios en disputa. La constitución permanente de 2005 se apoyó en esa base y consagró los derechos kurdos en un documento ratificado por el pueblo iraquí. Jalal Talabani se convirtió en presidente de Irak —el primer jefe de Estado no árabe de la historia iraquí—, mientras Masoud Barzani ejercía como presidente de la Región del Kurdistán.
Promesas incumplidas: los compromisos pendientes de la constitución
Pese a las claras disposiciones constitucionales, Bagdad ha incumplido sistemáticamente sus compromisos con el pueblo kurdo. El artículo 140 —que exigía la normalización, un censo y un referéndum en Kirkuk y otros territorios en disputa antes del 31 de diciembre de 2007— nunca se aplicó. El plazo venció sin que se actuara, y los sucesivos gobiernos iraquíes se han negado a celebrar el referéndum. Kirkuk —la «Jerusalén del Kurdistán»— sigue en un limbo, con su estatus sin resolver más de dos décadas después de la ratificación de la constitución.
El reparto de los ingresos petroleros ha sido igualmente controvertido. El artículo 112 establecía la gestión conjunta de los yacimientos petrolíferos existentes y un reparto equitativo de los ingresos, pero Bagdad y Erbil nunca han acordado una ley de hidrocarburos. Bagdad ha retenido o reducido repetidamente la parte del presupuesto federal correspondiente a la Región del Kurdistán, utilizando la presión financiera como instrumento de control político. El principio del reparto equitativo de los ingresos —establecido por la asignación del 13 por ciento del Programa Petróleo por Alimentos y consagrado en la constitución— se ha tratado como letra muerta.
El referéndum de independencia de 2017 —en el que el 92 por ciento de los votantes kurdos eligió la independencia— fue la culminación de la frustración kurda ante el incumplimiento de la constitución por Bagdad. Pero la respuesta fue devastadora: Bagdad rechazó el resultado, el Ejército iraquí y las milicias respaldadas por Irán tomaron Kirkuk y otros territorios en disputa, se prohibieron los vuelos internacionales al Kurdistán y el sueño kurdo de independencia volvió a quedar aplazado.
Cronología de acontecimientos clave
Marzo de 2003 — Invasión de Irak dirigida por Estados Unidos; los Peshmerga kurdos cooperan con las fuerzas de la coalición.
2004 — La Ley Administrativa de Transición reconoce al Gobierno Regional del Kurdistán e incluye el artículo 58 sobre territorios en disputa.
Enero de 2005 — Referéndum kurdo informal; voto abrumador a favor de la independencia.
15 de octubre de 2005 — La Constitución iraquí se ratifica mediante referéndum nacional.
2005 — Jalal Talabani se convierte en presidente de Irak; Masoud Barzani se convierte en presidente de la Región del Kurdistán.
31 de diciembre de 2007 — Vence el plazo del artículo 140; el referéndum de Kirkuk nunca llega a celebrarse.
25 de septiembre de 2017 — Referéndum de independencia kurdo; el 92% vota sí. Bagdad rechaza el resultado; las fuerzas iraquíes toman Kirkuk.
Legado y trascendencia para la historia kurda
La Constitución iraquí de 2005 es el logro jurídico más importante de la historia kurda. Representa el cumplimiento de un principio formulado por primera vez en la Declaración de Navidad de 1922 y por el que se luchó durante ocho décadas de rebeliones, genocidio y exilio: que el pueblo kurdo tiene derecho a gobernarse dentro de Irak. La Región del Kurdistán es la única entidad kurda autónoma del mundo con mandato constitucional, un estatus que existe porque generaciones de kurdos lo sacrificaron todo para hacerlo posible.
Pero la constitución también demuestra los límites de los derechos jurídicos cuando falta el poder político para hacerlos efectivos. Bagdad ha socavado todas las grandes disposiciones sobre los kurdos: el artículo 140 nunca se aplicó, nunca se acordó el reparto de los ingresos petroleros, se utilizó repetidamente la asignación presupuestaria federal como arma y se aplastó el referéndum de 2017. La lección resuena a lo largo de la historia kurda: el reconocimiento constitucional sin aplicación es una promesa sin sentido.
Pese a estos fracasos, la constitución sigue siendo el anclaje jurídico de la autonomía kurda en Irak. El Gobierno Regional del Kurdistán continúa funcionando bajo su autoridad. El Tribunal Supremo Federal iraquí ha afirmado que el artículo 140 sigue siendo obligatorio y debe aplicarse. La lucha kurda ya no consiste en lograr el reconocimiento: esa batalla se ganó en 2005. Ahora consiste en garantizar que los derechos consagrados en la constitución se respeten en la práctica. Esa lucha continúa.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Constitución iraquí sobre los kurdos?
La Constitución de 2005 reconoce la Región del Kurdistán como una entidad federal con su propio gobierno, parlamento, poder judicial y Peshmerga. El kurdo es lengua oficial junto con el árabe. El artículo 140 ofrece una hoja de ruta para resolver la situación de Kirkuk y otros territorios en disputa. El artículo 112 establece la gestión conjunta del petróleo y un reparto equitativo de los ingresos.
¿Por qué nunca se aplicó el artículo 140?
Los sucesivos gobiernos iraquíes obstaculizaron la aplicación del artículo 140 porque un referéndum en Kirkuk probablemente habría hecho que la provincia se incorporara a la Región del Kurdistán. El plazo de diciembre de 2007 venció sin la normalización, el censo ni el referéndum exigidos. El Tribunal Supremo Federal iraquí ha dictaminado que el artículo 140 sigue siendo obligatorio, pero ningún gobierno ha tomado medidas para aplicarlo.
¿Qué ocurrió con el referéndum de independencia de 2017?
El 25 de septiembre de 2017, la Región del Kurdistán celebró un referéndum de independencia en el que el 92 por ciento votó a favor de independizarse. Bagdad, respaldado por Turquía e Irán, rechazó el resultado por considerarlo ilegal. Las fuerzas iraquíes y las milicias respaldadas por Irán tomaron Kirkuk y otros territorios en disputa. Se prohibieron los vuelos internacionales al Kurdistán. El sueño kurdo de un Estado propio volvió a quedar aplazado.
Referencias y lecturas complementarias
Constitute Project — Constitución de Irak de 2005 (texto completo)
