Introducción

El 20 de noviembre de 1919, en los pasillos de la Conferencia de Paz de París, ocurrió algo extraordinario. Sharif Pasha, representante kurdo, y Boghos Nubar Pasha, jefe de la Delegación Nacional Armenia, firmaron una declaración conjunta de solidaridad: el Acuerdo Kurdo-Armenio. Dos pueblos a los que el Imperio otomano había enfrentado durante siglos eligieron mantenerse unidos en el momento más decisivo de la historia moderna de Oriente Medio. Acordaron que debían establecerse un Kurdistán independiente y una Armenia unida, uno junto a la otra y bajo la misma potencia mandataria, con fronteras que determinaría la conferencia de paz y con respeto mutuo por los derechos de las minorías.

La Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia es uno de los momentos más inspiradores y, en última instancia, más trágicos de la historia diplomática kurda. Demostró que los líderes kurdos eran capaces de ejercer una diplomacia internacional sofisticada, que reconocían el sufrimiento compartido de kurdos y armenios bajo el dominio otomano y que estaban dispuestos a construir un futuro basado en la coexistencia en lugar del conflicto. Pero el acuerdo nunca se aplicó. Las grandes potencias lo ignoraron. Los nacionalistas turcos lo destruyeron. Y ambos pueblos quedaron sin Estado propio.


Contenido

¿Qué fue la Declaración Kurdo-Armenia?

Puntos clave

Datos esenciales

Contexto histórico

Los términos de la declaración

Sharif Pasha: la diplomacia kurda en el escenario mundial

Cronología

Legado e importancia

Preguntas frecuentes

Referencias


¿Qué fue la Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia?

La Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia, también conocida como Acuerdo Kurdo-Armenio, fue una declaración conjunta firmada el 20 de noviembre de 1919 en la Conferencia de Paz de París por Sharif Pasha, representante de la delegación kurda, y Boghos Nubar Pasha, jefe de la Delegación Nacional Armenia. La declaración intentaba acercar las reivindicaciones territoriales contrapuestas de kurdos y armenios en las antiguas provincias orientales otomanas y presentar un frente unido ante las potencias aliadas.

El acuerdo estipulaba que debían establecerse una Armenia unida y un Kurdistán independiente bajo la misma potencia mandataria. El trazado de la frontera entre Kurdistán y Armenia se dejó a la decisión de la conferencia de paz. Ambos futuros Estados garantizarían y respetarían los derechos de sus respectivas minorías. En esencia, era un pacto de reconocimiento mutuo: los kurdos reconocían las aspiraciones armenias a un Estado propio, y los armenios reconocían las aspiraciones kurdas al mismo derecho; dos pueblos que afirmaban recíprocamente su derecho a existir como naciones.

Puntos clave

• Kurdos y armenios, dos pueblos que el Imperio otomano había manipulado para enfrentarlos, eligieron la solidaridad frente a la rivalidad en el momento más decisivo de su historia moderna.

• El acuerdo demostró la sofisticación de la diplomacia kurda: Sharif Pasha actuó en los niveles más altos de la diplomacia internacional, presentó un memorando sobre las reivindicaciones kurdas y negoció directamente con la delegación armenia.

• Ambas delegaciones reconocieron el derecho de la otra a un Estado propio y se comprometieron a proteger los derechos de las minorías: una visión de coexistencia muy adelantada a su tiempo.

• El acuerdo nunca se aplicó: las grandes potencias lo ignoraron, los nacionalistas turcos destruyeron la promesa de un Estado propio tanto para kurdos como para armenios y el Tratado de Lausana (1923) borró por completo a Kurdistán del mapa.

Datos esenciales

Declaración: Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia (Acuerdo Kurdo-Armenio) Fecha: 20 de noviembre de 1919 Firmantes: Sharif Pasha (delegación kurda) y Boghos Nubar Pasha (Delegación Nacional Armenia) Lugar: Conferencia de Paz de París, Francia Tipo: declaración conjunta de solidaridad y reconocimiento mutuo Términos principales: un Kurdistán independiente y una Armenia unida establecidos bajo la misma potencia mandataria; frontera entre Kurdistán y Armenia determinada por la conferencia de paz; respeto mutuo por los derechos de las minorías Contexto: Sharif Pasha había presentado a la conferencia de paz un memorando sobre las reivindicaciones kurdas el 6 de febrero de 1919 Resultado: nunca se aplicó; fue sustituida por el Tratado de Sèvres (1920) y después anulada por el Tratado de Lausana (1923)

Contexto histórico: dos pueblos, un opresor

La relación entre kurdos y armenios bajo el dominio otomano fue compleja y dolorosa. Ambos pueblos habitaban las provincias orientales del Imperio otomano. El gobierno otomano utilizó sistemáticamente a las tribus kurdas como instrumentos de violencia contra las comunidades armenias, con consecuencias especialmente devastadoras durante el genocidio armenio de 1915–1916. La caballería irregular kurda, en particular los regimientos Hamidiye, fue desplegada contra aldeas armenias. Muchos kurdos participaron individualmente en el genocidio, aunque otros dieron refugio a sus vecinos armenios asumiendo grandes riesgos personales.

En 1919, con el Imperio otomano derrotado y la Conferencia de Paz de París reorganizando el mundo, tanto kurdos como armenios vieron una oportunidad de conseguir un Estado propio. Pero sus reivindicaciones territoriales se superponían considerablemente: ambos pueblos reclamaban las provincias de Van, Bitlis, Diyarbakır y Erzurum. Las potencias aliadas alentaron a Sharif Pasha y Boghos Nubar Pasha a resolver sus reclamaciones contrapuestas mediante negociaciones directas. El resultado fue el Acuerdo Kurdo-Armenio: una declaración que, durante un breve momento, imaginó un futuro en el que ambos pueblos pudieran vivir como vecinos independientes.

Los términos de la declaración: una visión de coexistencia

El Acuerdo Kurdo-Armenio contenía varias disposiciones clave. En primer lugar, ambas partes acordaron que debían establecerse un Kurdistán independiente y una Armenia unida en las antiguas provincias orientales otomanas. En segundo lugar, ambos Estados quedarían bajo la misma potencia mandataria, de modo que ninguno pudiera ser utilizado por un imperio extranjero contra el otro. En tercer lugar, la conferencia de paz determinaría la frontera precisa entre Kurdistán y Armenia, reconociendo que las reivindicaciones superpuestas eran demasiado complejas para resolverlas bilateralmente. En cuarto lugar, ambos Estados se comprometían a respetar y proteger los derechos de sus respectivas minorías.

El acuerdo era pragmático más que idealista. Ambas delegaciones comprendían que sus reivindicaciones se superponían y que ninguna podía lograr un Estado propio a costa de la otra. Al presentar un frente unido, esperaban demostrar a las potencias aliadas que la coexistencia era posible y que ambos pueblos merecían la autodeterminación. Fue un momento poco frecuente de diplomacia entre comunidades en una región donde las potencias imperiales siempre se habían beneficiado de la división.

Sharif Pasha: la diplomacia kurda en el escenario mundial

Sharif Pasha fue un diplomático kurdo y antiguo embajador otomano que representó los intereses kurdos en la Conferencia de Paz de París. El 6 de febrero de 1919 presentó a la conferencia de paz un memorando formal en el que exponía las reivindicaciones del pueblo kurdo: una de las primeras demandas formales kurdas de autodeterminación en la diplomacia internacional. El memorando defendía un Estado kurdo independiente en las antiguas provincias orientales otomanas, sobre la base de los principios de autodeterminación nacional que había defendido el presidente Woodrow Wilson.

La diplomacia de Sharif Pasha en París fue un hito en la historia política kurda. Por primera vez, un representante kurdo actuaba al más alto nivel de la diplomacia internacional, dialogaba directamente con las potencias aliadas y negociaba con otras delegaciones nacionales en pie de igualdad. El Acuerdo Kurdo-Armenio fue fruto de esta diplomacia y demostró que el pensamiento político kurdo, ya en 1919, se basaba en principios de coexistencia, reconocimiento mutuo y derechos de las minorías.

Sin embargo, la autoridad de Sharif Pasha era cuestionada. Muchos líderes tribales y políticos kurdos dentro de Kurdistán no reconocían su mandato, y el gobierno británico mantenía una postura ambivalente ante la creación de un Estado kurdo: prefería incorporar las zonas de población kurda a un Irak bajo control británico. La delegación kurda en París se vio debilitada desde dentro y desde fuera, y sus logros serían barridos por las realidades geopolíticas del acuerdo de posguerra.

Cronología de los acontecimientos principales

1915–1916 — Genocidio armenio; el gobierno otomano utiliza fuerzas irregulares kurdas contra las comunidades armenias.

Enero de 1919 — Se inaugura la Conferencia de Paz de París; asisten delegaciones kurdas y armenias.

6 de febrero de 1919 — Sharif Pasha presenta a la conferencia de paz su memorando sobre las reivindicaciones kurdas.

20 de noviembre de 1919 — Sharif Pasha y Boghos Nubar Pasha firman la Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia.

Agosto de 1920 — El Tratado de Sèvres incluye disposiciones para un Kurdistán autónomo y una Armenia independiente.

1920–1923 — Guerra de Independencia turca; Mustafa Kemal derrota los planes aliados para la región.

Julio de 1923 — El Tratado de Lausana no menciona a Kurdistán ni a Armenia; se elimina la posibilidad de un Estado propio para ambos pueblos.

1927 — La sociedad kurda Khoyboun, apoyada por la Federación Revolucionaria Armenia, encabeza el levantamiento de la República de Ararat.

Legado e importancia para la historia kurda

La Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia es importante porque representa el camino que no se tomó. En noviembre de 1919, los líderes kurdos y armenios imaginaron un futuro en el que ambos pueblos pudieran lograr un Estado propio mediante la cooperación en lugar de la competencia. Reconocieron las reivindicaciones mutuas, se comprometieron a proteger a las minorías y presentaron un frente unido ante la comunidad internacional. Era una visión de coexistencia en una región donde los imperios siempre se habían beneficiado de la división.

El fracaso de la declaración es una tragedia compartida por ambos pueblos. Las grandes potencias reunidas en París nunca tomaron en serio la solidaridad kurda y armenia. El Tratado de Sèvres (1920) incluía disposiciones tanto para la autonomía kurda como para la independencia armenia, pero nunca se aplicó. El movimiento nacionalista turco dirigido por Mustafa Kemal derrotó los planes aliados, y el Tratado de Lausana (1923) no mencionó ni a Kurdistán ni a Armenia. A ambos pueblos se les negó un Estado propio, y la visión de coexistencia articulada en noviembre de 1919 quedó sepultada bajo la geopolítica del siglo 20.

Sin embargo, el espíritu de solidaridad kurdo-armenia sobrevivió. En 1927, la sociedad kurda Khoyboun, que dirigió el levantamiento de la República de Ararat en el este de Turquía, recibió el apoyo de la Federación Revolucionaria Armenia. Los intelectuales kurdos y armenios siguieron reconociendo su historia compartida de opresión y su interés común en cuestionar la negación turca. Hoy, muchos movimientos políticos kurdos han reconocido formalmente el genocidio armenio y han llamado a la reconciliación. La declaración de 1919 plantó una semilla que, un siglo después, sigue creciendo.


Preguntas frecuentes

¿Qué fue la Declaración de Solidaridad Kurdo-Armenia?

Una declaración conjunta firmada el 20 de noviembre de 1919 en la Conferencia de Paz de París por el representante kurdo Sharif Pasha y el líder armenio Boghos Nubar Pasha. Reclamaba un Kurdistán independiente y una Armenia unida bajo la misma potencia mandataria, con fronteras determinadas por la conferencia de paz y protección mutua de los derechos de las minorías.


¿Por qué cooperaron kurdos y armenios en 1919?

Ambos pueblos tenían reivindicaciones territoriales superpuestas en las antiguas provincias orientales otomanas. En lugar de competir, lo que habría debilitado a ambos, acordaron presentar un frente unido ante las potencias aliadas y reconocer mutuamente su derecho a un Estado propio. Compartían una historia de opresión bajo el dominio otomano y reconocieron que la cooperación ofrecía un camino hacia la autodeterminación mejor que la rivalidad.


¿Por qué nunca se aplicó la declaración?

Las grandes potencias reunidas en París no dieron prioridad a un Estado kurdo ni armenio. El Tratado de Sèvres (1920) incluía disposiciones para ambos, pero el movimiento nacionalista turco derrotó los planes aliados. El Tratado de Lausana (1923) no mencionó a Kurdistán ni a Armenia, y ambos pueblos quedaron sin Estado propio.


Referencias y lecturas complementarias

Kurdish Center for Studies — Reescribir el camino kurdo hacia Lausana

Armenian Weekly — Armenios y kurdos (Gunaysu, 2009)

McDowall, D., Una historia moderna de los kurdos, I.B. Tauris, 2004.

Departamento de Estado de Estados Unidos — Documentos relativos a las relaciones exteriores de Estados Unidos: la Conferencia de Paz de París, 1919