Este artículo sostiene que defender el autogobierno kurdo y defender los derechos de los asirios, caldeos y siríacos son compromisos compatibles. Evaluar un sistema político exige distinguir la formación de sus instituciones, su posición constitucional y el trato que dan a los residentes. La fuerza militar o el respaldo extranjero, por sí solos, no son una medida adecuada de los derechos de las personas. El debate sobre el federalismo iraquí resulta más útil cuando explica qué institución debe responder por cada derecho y necesidad pública, en lugar de establecer jerarquías entre las comunidades.

Examinar con atención la historia institucional de la región

La investigación de Human Rights Watch sobre Anfal, basada en documentos del Gobierno iraquí, entrevistas y trabajo de campo, examina la campaña contra los kurdos como genocidio. Documenta el uso de armas químicas contra civiles, matanzas generalizadas y desapariciones forzadas. Su análisis de las comunidades cristianas también describe aldeas destruidas y daños a sus habitantes. Reconocer el sufrimiento kurdo no exige pasar por alto a otras víctimas. Genocidio en Irak: la campaña de Anfal contra los kurdos.

Según la historia oficial del Parlamento del Kurdistán, las elecciones regionales del 19 de mayo de 1992 condujeron a la creación de la Asamblea Nacional del Kurdistán y del Gobierno regional. Esa historia también registra cinco escaños para partidos cristianos en la primera asamblea. Es un ejemplo concreto de construcción institucional y representación; no demuestra que, desde ese momento, quedaran resueltos todos los desacuerdos políticos ni todas las cuestiones relativas a los derechos. La historia institucional del Parlamento del Kurdistán.

Tres artículos constitucionales, tres cuestiones distintas

El artículo 117 de la Constitución de Irak reconoce la Región del Kurdistán y sus autoridades existentes como una región federal. El artículo 125 garantiza derechos administrativos, políticos, culturales y educativos a diversas nacionalidades, entre ellas turcomanos, caldeos, asirios y otros componentes de la sociedad, con regulación por ley. El artículo 140 dispone la normalización, un censo y después un referéndum para determinar la voluntad de los residentes de Kirkuk y otros territorios en disputa; su texto fija como fecha límite el 31 de diciembre de 2007. Constitución de Irak, traducción al inglés de la UNAMI.

Análisis textual: Reconocer una región, proteger los derechos de las comunidades y abordar la situación de los territorios en disputa son asuntos diferentes. El artículo 125 no traza por sí mismo el mapa de una unidad administrativa concreta; la ausencia de ese mapa no justifica desatender los derechos que enuncia. Citar el plazo histórico del artículo 140 no responde a todas las preguntas sobre su aplicación posterior. Las afirmaciones concretas sobre límites, propiedad o disposiciones administrativas requieren examinar por separado los documentos y procesos pertinentes.

Evaluar la seguridad a través de las experiencias de la población civil

En septiembre de 2024, UNITAD anunció que existían motivos razonables para creer que el EIIL había cometido crímenes internacionales contra cristianos en Mosul y las llanuras de Nínive entre 2014 y 2017. Su declaración incluía el traslado forzoso, el saqueo y la destrucción del patrimonio cultural. Estas conclusiones vinculan la cuestión de la seguridad con experiencias de las víctimas que pueden investigarse. Las conclusiones anunciadas por el equipo de investigación de las Naciones Unidas.

Análisis: Abandonar el hogar bajo amenaza no debe considerarse prueba de que una comunidad tenga menor valor político. Las contribuciones de las fuerzas armadas a la protección de las personas también deben evaluarse a través de acciones y pruebas concretas. Tanto los elogios sin reservas como la condena colectiva debilitan la rendición de cuentas. Este artículo propone que cada institución responda por la protección de la vida y los bienes de los residentes en proporción a sus propias competencias y decisiones.

Análisis: autogobierno responsable y participación efectiva

Para la defensa de los derechos kurdos, el autogobierno importa porque permite a las personas tomar decisiones sobre su vida colectiva. Para sostener ese argumento, también deben tomarse en serio los derechos de otras comunidades a la participación efectiva, la enseñanza de su lengua y la identidad. El reconocimiento de la identidad asiria, caldea o siríaca no debe depender de la lealtad partidista; tampoco debe reducirse el ser kurdo al apoyo obligatorio a un partido. La libertad de criticar y de elegir representantes independientes debe formar parte de cualquier evaluación de la gobernanza.

Las propuestas de administración local también pueden examinarse mediante preguntas prácticas: ¿Qué competencias tendría la administración propuesta? ¿Cómo se distribuyen los recursos públicos? ¿Quién supervisa a las fuerzas de seguridad? ¿Cómo pueden los residentes impugnar las decisiones? Toda propuesta debe explicar los derechos de todas las personas dentro del área que propone, incluidos sus opositores. En los conflictos sobre la propiedad, escuchar las reclamaciones y examinar los documentos debe sustituir a los juicios basados en etiquetas étnicas. El apoyo al retorno voluntario debe incluir la seguridad y la posibilidad de una vida digna.

Dentro de este enfoque, las demandas kurdas de mantener la posición de la región pueden acompañar las demandas de los asirios y otras comunidades de garantías para sus derechos. La vía propuesta es negociar competencias claras, presupuestos transparentes y mecanismos de reclamación. Un sistema federal debe demostrar su valor para las personas en las escuelas, los tribunales y las administraciones locales. Ninguna comunidad debería tener que demostrar su superioridad histórica o militar para tener voz y seguridad.

Nota editorial: esta versión se reescribió utilizando las fuentes citadas. Las secciones identificadas como análisis expresan la posición editorial de esta versión.