Introducción
Bahman es el rey en el que llega a su fin uno de los grandes ciclos de venganza del Shahnameh. Hijo del héroe trágico Esfandiyar y nieto del rey Goshtasp, Bahman sucedió en el trono de Irán y volvió el poder de la corona contra la casa de Rostam, la misma casa que había matado a su padre, en un ajuste de cuentas largamente postergado que llevó la ruina al linaje del mayor de los héroes.
La suya es una historia cargada de los temas del legado y la venganza. Criado de niño bajo el cuidado del propio Rostam, el mismo héroe que había matado a su padre, Bahman creció en medio de una frágil reconciliación entre casas rivales, para convertirse, como rey, en el instrumento de la venganza contra aquella casa. En él, el dolor desatado por la muerte de Esfandiyar se prolongó a la siguiente generación, y la enemistad entre el linaje real y la casa de los héroes alcanzó su amargo final.
Perteneciente al patrimonio épico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos comparten con los persas y otros pueblos del mundo iranio, Bahman es un rey importante del Shahnameh, situado al final de la gran edad heroica y en el umbral de la última dinastía legendaria de la epopeya. Conocerlo es seguir el largo arco de la venganza hasta su fin, ver la caída de la casa de Rostam y vislumbrar el paso de la edad de los grandes héroes a la de los últimos reyes legendarios. Su reinado es un punto de inflexión en la gran crónica.
Índice
Referencias y lecturas complementarias
¿Quién fue Bahman?
Bahman, conocido también como Kay Bahman y, en la tradición más antigua, como Vohuman, es un rey legendario de Irán en el Shahnameh, hijo del héroe Esfandiyar y nieto del rey Goshtasp. Se lo conoce sobre todo por vengar la muerte de su padre volviéndose contra la casa de Rostam, invadiendo sus tierras, matando al hijo de Rostam, Faramarz, y encarcelando al anciano Zal. Reinó durante largo tiempo como rey de Irán y fue padre del linaje que daría lugar a los últimos reyes de la edad legendaria, situado al final de la gran edad de los héroes.
Hijo de Esfandiyar
Bahman era hijo de Esfandiyar, el príncipe invulnerable y paladín de la fe, y nieto del rey Goshtasp, el protector real del profeta. Pertenecía así a la casa real kayánida en el apogeo de su gloria religiosa, heredero del linaje que había abrazado la fe de Zoroastro. Su abuela era la reina Katayun, y era nieto, por parte de su padre, de la casa que había establecido la nueva religión en Irán.
La posición de Bahman en el linaje real entrañaba una pesada herencia, pues su padre Esfandiyar había encontrado una muerte trágica y célebre en combate singular con el gran héroe Rostam, una muerte provocada por las intrigas del propio padre de Esfandiyar, Goshtasp, que había enviado a su hijo a la misión fatal para conservar su trono. Como hijo y heredero de Esfandiyar, Bahman heredó tanto el derecho a la corona como la memoria de la muerte de su padre, y con el tiempo le correspondería vengarla. El vínculo y la enemistad entre la casa real y la casa de Rostam, sellados con la sangre de Esfandiyar, definirían la historia de Bahman.
Ideas principales
Bahman fue un rey del Shahnameh, hijo de Esfandiyar y nieto de Goshtasp.
De niño fue criado bajo el cuidado de Rostam, quien había matado a su padre.
Al convertirse en rey, vengó a su padre contra la casa de Rostam.
Mató al hijo de Rostam, Faramarz, y encarceló al anciano Zal.
Reinó durante mucho tiempo, según la tradición unos 112 años.
Fue padre de Homay y antepasado de los últimos reyes legendarios.
Datos básicos
Nombre: Bahman, Kay Bahman; antiguamente Vohuman
Fuente: El Shahnameh y la tradición pahlaví
Padre: Esfandiyar, el héroe invulnerable
Abuelo: Goshtasp, protector de Zoroastro
Criado por: Rostam, según la tradición
Célebre por: Vengar a su padre contra la casa de Rostam
Mató a: Faramarz, el hijo de Rostam
Encarceló a: Zal, liberado más tarde por la súplica de Peshotan
Reinado: Largo; según la tradición unos 112 años
Hijos: Homay y Darab, antepasados de los últimos reyes
Criado en la casa de Rostam
Uno de los elementos más conmovedores de la historia de Bahman es su comienzo. Cuando su padre Esfandiyar yacía moribundo, herido de muerte por Rostam en su duelo predestinado, no maldijo al héroe que lo había abatido, sino que, en un notable acto de confianza, encomendó a su pequeño hijo Bahman al cuidado de Rostam, para que el gran héroe criara y educara al muchacho. Así fue como Bahman pasó su infancia en la casa de Rostam, en la tierra de Sistán, criado por el mismo héroe que había matado a su padre.
Según la tradición, Rostam trató al joven príncipe como a un hijo propio, criándolo a la manera de los paladines y protegiéndolo del dolor que existía entre sus casas. Esta crianza creó una frágil reconciliación entre el linaje real y la casa de los héroes: quien había matado al padre se convertía en padre adoptivo de su hijo. Pero las semillas de la futura venganza permanecían enterradas bajo esta paz, pues Bahman seguía siendo hijo de un padre al que había matado la casa que ahora lo criaba, y la memoria de esa muerte no dormiría para siempre. La ironía del vengador criado en la casa de su enemigo es uno de los trazos profundos y amargos de la epopeya, y da a la historia de Bahman buena parte de su resonancia trágica.
La venganza de Esfandiyar
La hazaña central del reinado de Bahman fue vengar a su padre. Tras ascender al trono de Irán, Bahman se volvió por fin contra la casa de Rostam para vengar la muerte de Esfandiyar. Para entonces, según la tradición del Shahnameh, el propio Rostam ya había muerto, asesinado a traición por las intrigas de su envidioso medio hermano, de modo que el gran héroe estaba fuera del alcance de Bahman. Frustrada su venganza contra el propio Rostam, Bahman dirigió su ira contra los parientes de Rostam y sus tierras.
Al frente de un gran ejército, Bahman penetró en Sistán y devastó la región, la patria de la casa de los héroes. Mató al valeroso hijo de Rostam, Faramarz, y tomó cautivo al anciano Zal, padre de Rostam, el viejo patriarca del linaje, arrasando las tierras feudales de la casa. Más tarde liberó al anciano Zal, según la tradición por la súplica de su propio tío Peshotan, el sabio y piadoso hermano de Esfandiyar. Mediante esta campaña, Bahman abatió a la casa de Rostam, la mayor de todas las familias heroicas de Irán, en venganza por la muerte de su padre, y la larga enemistad entre el linaje real y la casa de los héroes llegó a su doloroso final.
Rey de Irán
Más allá de la venganza que define su historia, Bahman reinó durante largo tiempo como rey de Irán. En la tradición, su reinado fue muy extenso, a menudo cifrado en unos ciento doce años, y se lo recuerda como un monarca poderoso que sostuvo la fe del reino. Como rey del linaje de Goshtasp, mantuvo la religión de Zoroastro que su casa había establecido, y en algunas tradiciones se lo retrata como un gobernante piadoso y justo cuyo reinado fue un tiempo de orden, que fundaba ciudades y gobernaba el reino con firmeza.
El largo reinado de Bahman marca un momento importante en la estructura de la epopeya, pues se sitúa al final de la gran edad de los héroes y al comienzo de su fase final. Con la casa de Rostam abatida y los supremos paladines del pasado ya desaparecidos, el mundo del Shahnameh pasa de la edad de los héroes colosales a la de los últimos reyes legendarios, cuyos reinados se aproximan gradualmente a los límites de la historia documentada. Bahman, el vengador de su padre y rey de largo reinado, se sitúa en ese umbral, un monarca poderoso cuyo gobierno cierra una gran edad de la epopeya y abre el camino a la última. En él, la edad heroica da paso a la edad de los reyes finales.
Padre de los últimos reyes
Bahman fue padre del linaje que llevaría el relato real del Shahnameh hacia su fin. Según la tradición, entre sus hijos estaba su hija Homay, una reina célebre que en algunos relatos gobernó después de él, y de su linaje surgieron Darab y los reyes que lo siguieron, los últimos monarcas de la edad legendaria antes de que la epopeya pase a los tiempos de la historia documentada. Bahman se sitúa así como una especie de puente entre el gran pasado heroico y el tramo final de la crónica real de la epopeya.
En su función de antepasado de los últimos reyes legendarios, Bahman posee una importancia estructural que va más allá de sus propias hazañas. La edad de los héroes supremos, de Rostam y su casa, de las grandes guerras con Turán, llega a su fin en su reinado; lo que sigue es la edad de los últimos reyes, cuyas historias llevan la epopeya hacia su horizonte histórico. Bahman, el hijo del trágico Esfandiyar y vengador de su padre, es el rey en el que se encarna esta gran transición, la última gran figura del ciclo heroico y el antepasado de los reyes que cierran la edad legendaria. Su reinado es una bisagra de la epopeya, que gira del mundo de los héroes al de los reyes finales, y su linaje lleva el relato hasta su conclusión.
Simbolismo y significado
Bahman encarna ante todo el tema de la venganza y las largas consecuencias del derramamiento de sangre, tan profundamente arraigados en el Shahnameh. La muerte de su padre Esfandiyar a manos de Rostam desató un dolor que no terminó con la muerte de los dos héroes, sino que se prolongó a la siguiente generación y culminó con la destrucción de la casa de Rostam a manos de Bahman. En él, la epopeya muestra cómo la sangre derramada engendra más sangre y cómo las enemistades de una generación recaen sobre la siguiente, mientras la rueda de la venganza sigue girando sin cesar.
Su historia lleva también la amarga ironía del vengador criado por su enemigo, el niño que crece en la casa de quien mató a su padre y de adulto lleva esa casa a la ruina. Esto da a Bahman un carácter moralmente complejo: es a la vez el hijo que cumple su deber de vengar al padre y el destructor de la más noble de las casas heroicas, el rey que paga con venganza en la madurez los cuidados recibidos en su infancia. Las tradiciones que lo muestran cediendo, o que juzgan con dureza su final, reflejan inquietud ante la justicia de su venganza, la sensación de que al destruir la casa de Rostam cometió un acto a la vez filial y terrible. En Bahman, la epopeya ofrece una meditación profunda sobre la venganza, el legado y la larga sombra de una gran muerte, así como sobre el paso de la edad heroica a la de los últimos reyes. La suya es una historia en la que se entrelazan el deber y la ruina.
Bahman y los kurdos
Bahman pertenece al patrimonio épico compartido de los pueblos iranios, la tradición del Shahnameh que los kurdos comparten con los persas y otros pueblos iranios. Como pueblo iranio profundamente arraigado en este mundo cultural, los kurdos son herederos de su gran sucesión de reyes y de los largos ciclos de heroísmo y venganza, incluido el ajuste de cuentas entre la casa real y la casa de Rostam en el que Bahman desempeñó el papel final.
Es honesto afirmar que Bahman, como los demás reyes del Shahnameh, forma parte de esta tradición irania más amplia, en lugar de ser una figura específicamente kurda; es un rey del pasado legendario compartido por los pueblos iranios en su conjunto. Sin embargo, los temas que encarna su historia, las largas consecuencias del derramamiento de sangre, el deber y el terror de la venganza y el paso de una gran edad a otra, son universales y han resonado por todo el mundo cultural iranio, incluidos los kurdos, que llevan mucho tiempo atesorando la gran epopeya. En la figura de Bahman, el patrimonio compartido ofrece una meditación sobre la venganza y el cambio de las edades, un retrato que pertenece a todos los pueblos que han apreciado el Libro de los Reyes.
Debates y malentendidos
¿A quién mató exactamente Bahman en su venganza? Los relatos difieren. En el Shahnameh, dado que Rostam ya había muerto por la traición de su medio hermano antes de la campaña de Bahman, este solo mata al hijo de Rostam, Faramarz, y encarcela al anciano Zal, al que después libera. Pero algunos historiadores posteriores dicen que Bahman mató al propio Rostam, junto con Faramarz, Zal y el hermano de Rostam, Zavara, mientras que otros relatos solo nombran a algunos de ellos. Estas divergencias son naturales en una tradición contada y vuelta a contar durante siglos; la versión del Shahnameh, en la que Rostam ya está muerto y la venganza de Bahman recae sobre Faramarz y Zal, es la más conocida.
¿Fue Bahman un héroe o un villano? Es una figura moralmente ambigua. Como hijo que venga a su padre Esfandiyar, su venganza tiene cierta justicia filial; sin embargo, al destruir la noble casa de Rostam, la mayor de las familias heroicas, y al volverse contra la casa que lo había criado, comete un acto que muchos consideran excesivo e ingrato. Algunas tradiciones lo muestran cediendo y reconstruyendo lo que había destruido, o juzgan su final con dureza, reflejando inquietud ante su venganza. Se lo entiende mejor como una figura compleja atrapada en el largo ciclo de la venganza, a la vez cumplidora del deber y terrible, en lugar de simplemente como héroe o villano.
¿Es historia el relato de Bahman? Bahman pertenece a la tradición legendaria del Shahnameh y se sitúa cerca del final de su edad legendaria, donde la sucesión de reyes comienza a acercarse a los límites de la historia documentada. Sin embargo, él mismo y las hazañas que se le atribuyen pertenecen a la leyenda, en lugar de a la historia documentada, aunque la tradición posterior a veces intentó vincular a los últimos reyes legendarios con figuras del pasado histórico. Su historia se aprecia mejor como leyenda, rica en significado sobre la venganza y el cambio de las edades, en lugar de como registro de acontecimientos reales.
Temas relacionados
Esfandiyar: el padre de Bahman, muerto a manos de Rostam
Goshtasp: el abuelo de Bahman, protector del profeta
Rostam: el héroe que mató a Esfandiyar y crio a Bahman
Faramarz: el hijo de Rostam, muerto a manos de Bahman por venganza
Zal: el anciano patriarca de la casa de Rostam, encarcelado por Bahman
Katayun: la reina, abuela de Bahman
Zoroastro: el profeta de la fe que sostenía la casa de Bahman
El Shahnameh: el épico Libro de los Reyes en el que aparece Bahman
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Bahman en el Shahnameh?
Bahman, también llamado Kay Bahman, fue un rey legendario de Irán en el Shahnameh, hijo del héroe Esfandiyar y nieto del rey Goshtasp. Se lo conoce sobre todo por vengar la muerte de su padre volviéndose contra la casa de Rostam, invadiendo sus tierras, matando al hijo de Rostam, Faramarz, y encarcelando al anciano Zal. Reinó durante largo tiempo y fue padre del linaje que produjo a los últimos reyes de la edad legendaria.
¿Por qué atacó Bahman la casa de Rostam?
Bahman atacó la casa de Rostam para vengar a su padre Esfandiyar, al que Rostam había matado en su célebre duelo. Para cuando Bahman se convirtió en rey y emprendió su campaña, el propio Rostam ya había muerto por la traición de su medio hermano, por lo que la venganza de Bahman recayó sobre los parientes de Rostam: mató al hijo de Rostam, Faramarz, encarceló al anciano Zal y arrasó las tierras de la familia en Sistán, llevando a la ruina a la gran casa heroica.
¿Fue Bahman realmente criado por Rostam?
Sí, según la tradición. Cuando Esfandiyar yacía moribundo, herido de muerte por Rostam, encomendó a su pequeño hijo Bahman al cuidado de Rostam, y el gran héroe crio al muchacho como a un hijo propio en Sistán, a la manera de los paladines. Esto creó una frágil reconciliación entre las casas rivales, lo que hace aún más conmovedor y amargo que Bahman, como rey, se volviera después contra la misma casa que lo había criado y la destruyera, en venganza por la muerte de su padre.
¿Cuánto tiempo reinó Bahman?
Según la tradición, el reinado de Bahman fue muy extenso. La mayoría de las fuentes, incluidos el Bundahishn y muchas historias árabes y persas, cifran su duración en unos ciento doce años, aunque algunas dicen ciento veinte y otras ochenta. Estos reinados de gran duración son característicos de los reyes legendarios del Shahnameh, y a Bahman se lo recuerda como un monarca poderoso de largo reinado que sostuvo la fe de su casa.
¿Quiénes fueron los hijos de Bahman?
Según la tradición, entre los hijos de Bahman estaban su hija Homay, una reina célebre que en algunos relatos gobernó después de él, y su hijo Darab, a través del cual continuó el linaje real. Algunas fuentes le atribuyen más hijos. De su linaje surgieron los últimos reyes de la edad legendaria, de modo que Bahman es antepasado de los monarcas finales de la historia legendaria del Shahnameh, un puente entre el pasado heroico y los reinados que cierran la epopeya.
¿Es historia el relato de Bahman?
Bahman pertenece a la tradición legendaria del Shahnameh y se sitúa cerca del final de su edad legendaria, donde la sucesión de reyes comienza a acercarse a los límites de la historia documentada. Él y las hazañas que se le atribuyen pertenecen a la leyenda, en lugar de a la historia documentada, aunque la tradición posterior a veces intentó vincular a los últimos reyes legendarios con figuras del pasado histórico. Su historia se aprecia mejor como leyenda, rica en significado sobre la venganza y el cambio de las edades.
Referencias y lecturas complementarias
Bahman, hijo de Esfandiyar, en Encyclopaedia Iranica
El combate de Rostam y Esfandiyar en Wikipedia
