Introducción
El 2 de diciembre de 2014, el Gobierno federal iraquí, encabezado por el primer ministro Haider al-Abadi, y el Gobierno Regional del Kurdistán, encabezado por el primer ministro Nechirvan Barzani, firmaron un histórico acuerdo sobre petróleo y presupuesto que fue celebrado como un avance para la unidad iraquí. El pacto resolvía —al menos sobre el papel— años de bloqueo en torno a las exportaciones de petróleo y el reparto de ingresos entre Bagdad y Erbil, en un momento en que ambos gobiernos libraban una lucha a vida o muerte contra el Estado Islámico —ISIS—.
Según el acuerdo, el KRG canalizaría 550.000 barriles de petróleo diarios a través de la Organización Estatal de Comercialización de Petróleo de Irak —SOMO—: 250.000 de yacimientos bajo control kurdo y 300.000 de los yacimientos de Kirkuk que los peshmerga habían tomado tras el colapso del ejército iraquí en junio de 2014. A cambio, Bagdad reanudaría la entrega al KRG de su participación del 17 por ciento en el presupuesto federal y aportaría además 1 millardo de dólares del presupuesto de defensa para financiar la lucha de los peshmerga contra el ISIS. Era un pacto nacido de la necesidad mutua y, como tantos acuerdos en las relaciones entre kurdos e iraquíes, acabaría desmoronándose.
Índice
¿Qué fue el acuerdo petrolero entre Erbil y Bagdad?
Por qué se desmoronó el acuerdo
¿Qué fue el acuerdo petrolero entre Erbil y Bagdad?
El acuerdo petrolero y militar entre Erbil y Bagdad se firmó el 2 de diciembre de 2014 entre el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, y el primer ministro del KRG, Nechirvan Barzani, tras tres rondas de intensas negociaciones y meses de conversaciones apoyadas por Estados Unidos. Era un acuerdo de generación y reparto de ingresos destinado a resolver la enconada disputa por las exportaciones de petróleo y las asignaciones presupuestarias que había paralizado las relaciones entre iraquíes y kurdos y dificultado la lucha contra el ISIS.
El pacto estipulaba que el KRG canalizaría 550.000 barriles diarios —bpd— a través de SOMO: 250.000 bpd de yacimientos bajo control kurdo y 300.000 bpd de los de Kirkuk. A cambio, Bagdad reanudaría la entrega al KRG de su participación del 17 por ciento en el presupuesto nacional y aportaría además 1 millardo de dólares del presupuesto de defensa para financiar a los peshmerga. Por primera vez, los salarios de los peshmerga figurarían como partida en el presupuesto del Ministerio de Defensa de Irak, un paso importante hacia su reconocimiento como componente legítimo de la defensa nacional iraquí.
Ideas clave
• El pacto nació de la necesidad mutua: Bagdad y Erbil se necesitaban para combatir al ISIS, y el desplome del precio del petróleo hacía esencial la cooperación para la supervivencia fiscal.
• La financiación de 1 millardo de dólares para los peshmerga y la inclusión de sus salarios en el presupuesto iraquí de defensa representaron el primer reconocimiento formal de los peshmerga como parte de la estructura de defensa nacional de Irak.
• El acuerdo reconocía implícitamente el control kurdo de los yacimientos de Kirkuk —que los peshmerga habían tomado después de que el ejército iraquí huyera del ISIS en junio de 2014—, al tiempo que canalizaba el petróleo de Kirkuk a través del sistema de comercialización de Bagdad.
• El acuerdo terminó desmoronándose: Bagdad no entregó íntegramente los pagos presupuestarios y el KRG reanudó las exportaciones independientes de petróleo, profundizando la fractura que culminaría en el referéndum de independencia de 2017.
Datos básicos
Acuerdo: acuerdo petrolero y militar entre Erbil y Bagdad Fecha: 2 de diciembre de 2014 Partes: Gobierno federal iraquí —primer ministro Haider al-Abadi— y Gobierno Regional del Kurdistán —primer ministro Nechirvan Barzani— Papel de Estados Unidos: mediación entre bastidores; apoyo militar condicionado a la aplicación Compromiso petrolero del KRG: 550.000 bpd a través de SOMO —250.000 de yacimientos kurdos + 300.000 de Kirkuk— Compromiso presupuestario de Bagdad: restitución al KRG del 17 por ciento del presupuesto federal Financiación de los peshmerga: 1 millardo de dólares del presupuesto de defensa; salarios de los peshmerga como partida del Ministerio de Defensa Contexto: ofensiva del ISIS; colapso del ejército iraquí en Mosul y Kirkuk —junio de 2014—; peshmerga defendiendo un frente de 650 millas Resultado: aplicación parcial; Bagdad retuvo parte de los pagos; el KRG reanudó las exportaciones independientes; el pacto fracasó
Contexto histórico: el ISIS, el petróleo y la crisis existencial
En junio de 2014, el ISIS avanzó por el norte de Irak con una rapidez aterradora. El ejército iraquí se derrumbó en Mosul, Tikrit y en el corazón del territorio suní. Mientras las fuerzas iraquíes huían, los peshmerga kurdos ocuparon el vacío y tomaron el control de Kirkuk y otros territorios en disputa que los kurdos reclamaban desde hacía décadas. De pronto, los peshmerga se encontraron defendiendo un frente de 650 millas contra el ISIS, el frente activo más largo contra el grupo yihadista en todo el mundo.
Pero el KRG estaba sumido en una crisis financiera. Bagdad había recortado el presupuesto de la Región del Kurdistán en enero de 2014 como castigo por las exportaciones independientes de petróleo kurdo a través de Turquía. Los funcionarios del KRG y los combatientes peshmerga pasaron meses sin cobrar. Al mismo tiempo, los precios mundiales del petróleo se desplomaban: se redujeron a la mitad, de más de 100 dólares por barril a menos de 50, devastando los ingresos tanto de Bagdad como de Erbil. El acuerdo de diciembre de 2014 pretendía resolver esta crisis: Bagdad necesitaba que el petróleo kurdo circulara por los canales oficiales y Erbil necesitaba los pagos presupuestarios y la financiación militar.
Por qué se desmoronó el acuerdo
El acuerdo empezó a desmoronarse casi de inmediato. Bagdad no entregó íntegramente la participación presupuestaria del 17 por ciento, alegando ingresos petroleros inferiores a los previstos y disputas sobre el cumplimiento de los compromisos de exportación de petróleo del KRG. El KRG acusó a Bagdad de retener deliberadamente los pagos. Bagdad acusó al KRG de eludir a SOMO para exportar petróleo de forma independiente, tanto de los yacimientos kurdos como de Kirkuk. Cada parte acusó a la otra de actuar de mala fe.
El problema central era estructural: el pacto intentaba construir una estructura fiscal cooperativa entre dos gobiernos que desconfiaban profundamente entre sí. El KRG veía las exportaciones independientes de petróleo como una necesidad existencial, la única garantía de que Bagdad no pudiera utilizar los recortes presupuestarios como arma de control político. Bagdad veía las ventas independientes de petróleo kurdo como una violación de la Constitución y una amenaza para la unidad nacional. Estas visiones contrapuestas del federalismo iraquí —control centralizado frente a autonomía descentralizada— no podían conciliarse con un solo acuerdo de reparto de ingresos.
Cronología de acontecimientos clave
Enero de 2014: Bagdad recorta la participación presupuestaria del KRG por las exportaciones independientes de petróleo kurdo.
Junio de 2014: el ISIS captura Mosul; el ejército iraquí se derrumba; los peshmerga toman Kirkuk y los territorios en disputa.
Agosto de 2014: la coalición encabezada por Estados Unidos inicia ataques aéreos contra el ISIS; los peshmerga defienden un frente de 650 millas.
Septiembre de 2014: Haider al-Abadi sustituye a Nouri al-Maliki como primer ministro iraquí; se abre una nueva oportunidad para las conversaciones entre Bagdad y Erbil.
2 de diciembre de 2014: se firma el acuerdo petrolero y militar entre Erbil y Bagdad; 550.000 bpd a cambio del 17 % del presupuesto + 1 millardo de dólares para financiar a los peshmerga.
2015: Bagdad no entrega íntegramente los pagos presupuestarios; el KRG reanuda las exportaciones independientes de petróleo; el pacto fracasa.
Septiembre de 2017: referéndum de independencia kurdo; Bagdad toma Kirkuk; el acuerdo petrolero pierde su razón de ser.
Legado e importancia para la historia kurda
El acuerdo de diciembre de 2014 demostró tanto el potencial como los límites de la cooperación entre Bagdad y Erbil. En su mejor momento mostró que ambos gobiernos podían negociar un arreglo de beneficio mutuo que sirviera al interés nacional iraquí y respetara la autonomía kurda. La inclusión de los salarios de los peshmerga en el presupuesto federal de defensa fue un precedente histórico que reconocía a los combatientes kurdos que soportaban la carga más pesada de la guerra contra el ISIS.
Pero el colapso del acuerdo confirmó lo que los dirigentes kurdos sospechaban desde hacía tiempo: no se podía confiar en que Bagdad cumpliera sus compromisos financieros. El KRG ya había sufrido decepciones con el Acuerdo de Autonomía de 1970, el incumplido artículo 140 y los recortes presupuestarios de 2014, y el fracaso del pacto de diciembre de 2014 reforzó la convicción de que la independencia financiera kurda era la única garantía de supervivencia política kurda.
El fracaso del acuerdo contribuyó directamente al referéndum de independencia de 2017. Los dirigentes kurdos argumentaron que la negativa persistente de Bagdad a cumplir los acuerdos petroleros y presupuestarios demostraba que el marco constitucional estaba roto sin remedio. La pérdida de Kirkuk tras el referéndum y, con ella, del control de los yacimientos petrolíferos que habían sido centrales para el pacto de 2014 fue un golpe devastador. El acuerdo petrolero entre Erbil y Bagdad sigue ilustrando con fuerza la paradoja central de las relaciones entre kurdos e iraquíes: ambas partes se necesitan económicamente, pero desconfían entre sí en lo político.
Preguntas frecuentes
¿Qué fue el acuerdo petrolero entre Erbil y Bagdad?
Un acuerdo sobre petróleo y presupuesto firmado el 2 de diciembre de 2014 entre el Gobierno federal iraquí y el KRG. El KRG se comprometió a canalizar 550.000 bpd a través de SOMO, el organismo de Bagdad; Bagdad se comprometió a restituir al KRG su participación presupuestaria del 17 por ciento y aportar 1 millardo de dólares para financiar a los peshmerga.
¿Por qué fracasó el acuerdo?
Bagdad no entregó íntegramente la participación presupuestaria del 17 por ciento y el KRG reanudó las exportaciones independientes de petróleo. Cada parte acusó a la otra de incumplimiento. El problema estructural subyacente —las visiones incompatibles de una gestión petrolera centralizada o descentralizada— no podía resolverse mediante un solo acuerdo de reparto de ingresos.
¿Qué ocurrió con los yacimientos petrolíferos de Kirkuk?
Los peshmerga tomaron los yacimientos petrolíferos de Kirkuk en junio de 2014 después de que el ejército iraquí huyera del ISIS. El pacto de diciembre de 2014 canalizaba 300.000 bpd de petróleo de Kirkuk a través de SOMO. Tras el referéndum de independencia de 2017, las fuerzas iraquíes y las milicias apoyadas por Irán recuperaron Kirkuk, y el KRG perdió el control de los yacimientos.
Referencias y lecturas complementarias
MERI: acuerdo entre Bagdad y Erbil, ¿una profundización del federalismo iraquí?
Kurdish Policy Foundation: acuerdo entre Erbil y Bagdad, un pacto necesario
