Introducción
Los Haftan, los Siete, son la superior de las dos grandes héptadas de seres sagrados de la fe yarsaní: los siete compañeros sagrados más cercanos a la manifestación de lo divino en Sultan Sahak, que acompañaron la revelación fundacional y forman la jerarquía angélica más íntima del cosmos yarsaní.
En la tradición yarsaní, también llamada Ahl-e Haqq, la manifestación divina está acompañada por seres sagrados agrupados en dos grandes héptadas. La primera y superior es la de los Haftan, los Siete compañeros sagrados, entre los que destaca Pir Benyamin, junto con Dawud, Pir Musi, y los demás; la segunda es la de los Haftawaneh, los Siete Poderes del mundo exterior.
Conocer a los Haftan es adentrarse en el misterio más íntimo de la visión yarsaní de lo divino: los siete compañeros sagrados que acompañan la manifestación de lo divino a través de las épocas, la jerarquía angélica superior de una de las tradiciones religiosas kurdas vivas más singulares.
Índice
Compañeros a través de las épocas
Referencias y lecturas complementarias
¿Quiénes son los Haftan?
Los Haftan, cuyo nombre significa los Siete, son la superior de las dos grandes héptadas de seres sagrados de la fe yarsaní, también llamada Ahl-e Haqq: los siete compañeros sagrados o seres divinos más cercanos a la manifestación de lo divino en Sultan Sahak, la gran manifestación de lo divino en la visión yarsaní. Según la concepción yarsaní, la Esencia Divina se manifiesta en el mundo en una sucesión de avatares o manifestaciones a través de las épocas, y la manifestación suprema está acompañada por seres sagrados, compañeros divinos que participan en la obra divina. Estos seres sagrados se agrupan en dos héptadas, dos grupos de siete: los Haftan, los siete superiores y más íntimos, los compañeros más cercanos a lo divino; y los Haftawaneh, los segundos siete, encargados de los asuntos del mundo exterior. Los Haftan son los superiores, el círculo más íntimo de los seres sagrados, los siete que acompañan más de cerca la manifestación de lo divino; entre ellos destaca Pir Benyamin, junto con Dawud, Pir Musi, y los demás, incluida la única mujer entre ellos. Como héptada superior de los seres sagrados, los compañeros más íntimos de lo divino, los Haftan ocupan el lugar más alto en la jerarquía angélica de la fe yarsaní.
El nombre y el número siete
El nombre Haftan significa simplemente los Siete, o las Siete Personas, a partir de la palabra que designa el siete, y señala a este grupo como la gran héptada de los compañeros sagrados más íntimos de lo divino.
El nombre Haftan, a veces escrito Haft Tan, significa los Siete, o literalmente las Siete Personas o los Siete Cuerpos, a partir de la palabra irania y kurda que designa el siete. El número siete es uno de los más sagrados y recurrentes de todos los números en las tradiciones religiosas de la región, y especialmente en las fes del mundo kurdo: la fe yarsaní tiene sus dos héptadas, los Haftan y los Haftawaneh; la fe yazidí tiene sus Heft Sirr, los Siete Seres Sagrados o Siete Misterios; y la antigua tradición zoroástrica tiene sus siete Amesha Spentas, los Inmortales Sagrados. La recurrencia del siete sagrado en estas tradiciones refleja un patrimonio profundo y compartido de la imaginación religiosa del mundo iranio y kurdo. El nombre Haftan señala así a este grupo como la gran héptada sagrada de los compañeros sagrados más íntimos de lo divino en la fe yarsaní, los Siete más cercanos a la manifestación de lo divino. Conocer el nombre y el número sagrado es comenzar a conocer el lugar de los Haftan en la visión yarsaní, los Siete sagrados del círculo más íntimo de lo sagrado.
Puntos clave
Los Haftan, cuyo nombre significa los Siete, son una héptada superior de seres sagrados de la fe yarsaní.
Son los siete compañeros sagrados más cercanos a la manifestación de lo divino.
Entre ellos destaca Pir Benyamin, con Dawud, Pir Musi y otros.
Acompañaron la revelación fundacional de Sultan Sahak.
Forman la jerarquía angélica más íntima del cosmos yarsaní.
Son la superior de dos héptadas; la otra es la de los Haftawaneh.
Datos básicos
Nombre: Los Haftan (Haft Tan), cuyo nombre significa los Siete
Tradición: Yarsanismo (Ahl-e Haqq)
Naturaleza: La héptada superior de seres sagrados, los compañeros más íntimos de lo divino
Miembro principal: Pir Benyamin, el preceptor
Otros miembros: Dawud, Pir Musi, Baba Yadgar y otros
La integrante femenina: Khatun-e Razbar, la única mujer entre ellos
Acompañaron a: La manifestación de lo divino en Sultan Sahak
Paralelos: Los Heft Sirr yazidíes y los Amesha Spentas zoroástricos
Otra héptada: Los Haftawaneh, los Siete Poderes del mundo exterior
Patrimonio: Un misterio fundacional de la fe yarsaní
La héptada superior
Los Haftan son la superior y más íntima de las dos héptadas de seres sagrados, los siete compañeros más cercanos a la manifestación de lo divino, que ocupan el lugar más alto en la jerarquía angélica de la fe yarsaní.
En la visión yarsaní, la manifestación de lo divino en Sultan Sahak está acompañada por seres sagrados, que se agrupan en dos héptadas, los Haftan y los Haftawaneh. De ellas, los Haftan son la superior y más íntima: los siete compañeros sagrados más cercanos a lo divino, el círculo más íntimo de los seres sagrados, que participan más directamente en la obra divina y acompañan más de cerca la manifestación de lo divino. Son superiores a los Haftawaneh, los segundos siete, que están encargados de los asuntos del mundo exterior o externo; los Haftan pertenecen a la esfera más íntima y superior, los compañeros de lo divino mismo. Este lugar como héptada superior y más íntima señala a los Haftan como los más elevados de los seres sagrados de la fe yarsaní, los siete más cercanos a la manifestación de lo divino. Ser uno de los Haftan es pertenecer al círculo más íntimo de lo sagrado, los compañeros de lo divino en su manifestación. Esta condición de héptada superior es la naturaleza esencial de los Haftan y los señala como los más íntimos y elevados de los seres sagrados. Como héptada superior, los siete compañeros más íntimos de lo divino, los Haftan ocupan su lugar en la cima de la jerarquía angélica de la fe yarsaní.
Los siete compañeros
Los Haftan comprenden siete compañeros sagrados, entre los que destaca Pir Benyamin, el preceptor, junto con Dawud, Pir Musi, y los demás, incluida la única mujer entre ellos.
Los Haftan son siete, y entre ellos ciertos compañeros sagrados reciben especial honor y son nombrados en la tradición yarsaní. El principal es Pir Benyamin, honrado como preceptor o guía espiritual, poseedor del rango más alto entre los compañeros, a menudo comparado con el arcángel Gabriel. Con él están Dawud, el guía conocido por los yarsaníes con un título honorífico; Pir Musi, el escriba sagrado que, según la tradición, registró las palabras divinas y que se compara con el ángel registrador; y Baba Yadgar, una figura sagrada muy venerada. Entre los siete también está la única mujer, Khatun-e Razbar, la dama sagrada y, según la tradición, madre de Sultan Sahak, la única integrante femenina entre los compañeros más íntimos. Juntos, estos siete compañeros sagrados forman los Haftan, el círculo más íntimo de los seres sagrados de la fe yarsaní, cada uno honrado y nombrado en la tradición sagrada y en los poemas cantados. Nombrar y honrar a estos siete compañeros es el núcleo de la veneración de los Haftan, los seres sagrados más íntimos de la fe.
Compañeros a través de las épocas
En la visión yarsaní, los compañeros sagrados de los Haftan acompañan a lo divino a través de sus sucesivas manifestaciones en las épocas del mundo, tomando forma terrenal junto a cada manifestación de lo divino.
Un rasgo distintivo de la fe yarsaní es su visión de lo divino manifestándose en el mundo en una sucesión de avatares o manifestaciones a través de las edades o épocas del mundo, cada una una manifestación de la única Esencia Divina; y en esta visión, los compañeros sagrados de los Haftan acompañan a lo divino a través de estas manifestaciones sucesivas, tomando ellos mismos forma terrenal junto a cada manifestación de lo divino. Así, en la época de la manifestación suprema en Sultan Sahak, los compañeros aparecieron en sus formas de Pir Benyamin, Dawud, Pir Musi, y los demás, del mismo modo que en épocas anteriores, como la de Shah Khoshin, lo divino y sus compañeros habían aparecido en otras formas. Esta visión de los compañeros sagrados que acompañan a lo divino a través de las épocas, tomando forma terrenal junto a cada manifestación, refleja la creencia yarsaní en las manifestaciones sucesivas de lo divino y la transmigración de las almas. Los Haftan son así los compañeros de una sola época y también los compañeros eternos de lo divino a través de todas sus manifestaciones. Esta visión de los compañeros a través de las épocas es un aspecto profundo de los Haftan, que los señala como los eternos compañeros más íntimos de lo divino. Como compañeros eternos de lo divino a través de sus manifestaciones sucesivas se entiende a los Haftan en la visión yarsaní.
Los Haftan y los Haftawaneh
Los Haftan, la héptada superior, están acompañados por una segunda héptada, los Haftawaneh, los Siete Poderes encargados de los asuntos del mundo exterior, cuyos linajes se convirtieron en las casas espirituales de la comunidad yarsaní.
Junto a los Haftan, la héptada superior y más íntima, la tradición yarsaní reconoce una segunda héptada, los Haftawaneh, los Siete Poderes o Siete Hijos. Mientras que los Haftan son los compañeros más íntimos de lo divino, pertenecientes a la esfera superior, los Haftawaneh están encargados de los asuntos del mundo exterior o externo, cada uno responsable de guiar a una comunidad de fieles; y los linajes que descienden de ellos se convirtieron en las casas espirituales originales, los Khandans, en las que se organiza la comunidad religiosa yarsaní. Las dos héptadas juntas, los Haftan y los Haftawaneh, forman la gran estructura de los seres sagrados de la fe yarsaní, los compañeros más íntimos de lo divino y los poderes del mundo exterior. La relación entre las dos héptadas, la superior y la exterior, es un rasgo característico de la visión yarsaní de lo sagrado, los órdenes de los compañeros divinos y los poderes del mundo. Esta relación con los Haftawaneh ayuda a señalar el lugar de los Haftan como la superior y más íntima de las dos grandes héptadas. En esta estructura de las dos héptadas se expresa la visión completa de los seres sagrados de la fe yarsaní, con los Haftan a la cabeza como compañeros más íntimos de lo divino.
Significado e importancia
Los Haftan encarnan, ante todo, el misterio más íntimo de la visión yarsaní de lo divino: los siete compañeros sagrados que acompañan más de cerca la manifestación de lo divino, la jerarquía angélica superior de la fe. Como compañeros más íntimos, representan a los seres sagrados más cercanos a lo divino mismo.
Los Haftan encarnan también la visión yarsaní de lo divino manifestándose en el mundo acompañado por seres sagrados, a través de las épocas sucesivas, y la estructura sagrada de las héptadas que ordena a los seres sagrados de la fe. En ello representan el misterio más íntimo y el orden sagrado de la concepción yarsaní de lo divino. La recurrencia de los Siete sagrados, aquí en los Haftan, en los Heft Sirr yazidíes y en los Amesha Spentas zoroástricos, refleja un patrimonio profundo y compartido de la imaginación religiosa del mundo iranio y kurdo. En todo ello, los Haftan se encuentran entre los rasgos más profundos de la fe yarsaní, pues encarnan el círculo más íntimo de los compañeros sagrados de lo divino, la superior de las dos héptadas y la visión de los seres sagrados que acompañan a lo divino a través de las épocas. Son el misterio más íntimo de la visión yarsaní de lo divino, entre ellos destaca Pir Benyamin, y forman, con los Haftawaneh, la gran estructura de los seres sagrados de esta fe kurda viva.
Los Haftan y los kurdos
Los Haftan son seres sagrados de la fe yarsaní, una de las singulares tradiciones religiosas autóctonas del pueblo kurdo, y forman parte del rico patrimonio religioso y cultural de los kurdos, especialmente de la comunidad kurda yarsaní.
La fe yarsaní, también llamada Ahl-e Haqq, es una de las singulares tradiciones religiosas autóctonas del pueblo kurdo; sus tradiciones sagradas se conservan en la lengua kurda goraní, y sus seres sagrados, incluidos los Haftan, forman parte del rico y singular patrimonio religioso de los kurdos, especialmente de la comunidad kurda yarsaní, para la que son objetos vivos de devoción. La visión de los compañeros sagrados más íntimos de lo divino, y la estructura sagrada de las héptadas, reflejan la profundidad y singularidad de la visión religiosa yarsaní, una parte preciosa del patrimonio religioso del pueblo kurdo. La recurrencia de los Siete sagrados en los Haftan yarsaníes, los Heft Sirr yazidíes y los Amesha Spentas zoroástricos refleja el patrimonio profundo y compartido del mundo religioso iranio y kurdo, del que los kurdos son herederos. Para los kurdos yarsaníes, los Haftan son seres sagrados vivos y queridos, los compañeros más íntimos de lo divino. Al presentar a los Haftan, honramos un misterio fundacional de la fe yarsaní, parte del singular patrimonio religioso del pueblo kurdo, los compañeros sagrados más íntimos de lo divino cuya visión se encuentra entre los rasgos más profundos de la tradición y cuya veneración continúa como devoción viva en la comunidad yarsaní hasta hoy.
Debates e ideas erróneas
¿La veneración de los Haftan convierte a la fe yarsaní en politeísta? No. La fe yarsaní, como las tradiciones relacionadas de la región, se centra en su esencia en la única Esencia Divina, el único Dios, que se manifiesta en el mundo. Los Haftan son seres sagrados, los compañeros más íntimos de la manifestación divina, a través de quienes se realiza la obra divina, honrados y venerados dentro de una fe centrada en la única Esencia Divina, y no siete dioses rivales. Se entienden mejor como la jerarquía angélica más íntima de la fe, semejante a los arcángeles de otras tradiciones y a los Heft Sirr de la fe yazidí, y no como deidades independientes. Es importante comprender la fe yarsaní con precisión y con respeto por su propia visión del único ser divino y sus compañeros sagrados.
¿Los integrantes de los Haftan son siempre los mismos siete? La tradición yarsaní sostiene que los compañeros sagrados de los Haftan acompañan a lo divino a través de sus manifestaciones sucesivas en las épocas del mundo, tomando forma terrenal junto a cada manifestación; así, los compañeros se entienden como seres sagrados eternos que aparecen en formas diferentes en épocas diferentes. En la época de la manifestación suprema en Sultan Sahak aparecieron como Pir Benyamin, Dawud, Pir Musi y los demás. Las listas y las formas de los compañeros pueden variar algo en distintos relatos, como es natural en una tradición conservada en la poesía sagrada y la transmisión oral, pero la visión fundamental de los siete compañeros más íntimos de lo divino es constante.
¿Cómo se conocen y se conservan los Haftan? Los Haftan se conocen a través de las tradiciones sagradas de la fe yarsaní, sobre todo de la poesía sagrada del Kalam-e Saranjam, los relatos revelados divinamente que se conservan y transmiten a través de las generaciones, en los que se honra y recuerda a los compañeros sagrados y sus hazañas. Nombramos estas fuentes sagradas con respeto, sin reproducir los versos sagrados, y honramos la tradición viva a través de la que se conoce y venera a los Haftan.
Temas relacionados
Sultan Sahak: la gran manifestación de lo divino acompañada por los Haftan
Pir Benyamin: el principal de los Haftan, el preceptor
Dawud: uno de los Haftan, los compañeros sagrados
Pir Musi: el escriba sagrado de los Haftan
Baba Yadgar: una figura sagrada venerada de la fe yarsaní
Khatun-e Razbar: la única mujer entre los Haftan
Los Haftawaneh: la segunda héptada, los Siete Poderes del mundo exterior
Los Heft Sirr: los Siete Seres Sagrados de la fe yazidí
Preguntas frecuentes
¿Quiénes son los Haftan en la fe yarsaní?
Los Haftan, cuyo nombre significa los Siete, son la superior de las dos grandes héptadas de seres sagrados de la fe yarsaní, también llamada Ahl-e Haqq: los siete compañeros sagrados o seres divinos más cercanos a la manifestación de lo divino en Sultan Sahak. Son el círculo más íntimo de los seres sagrados, que acompañaron la revelación fundacional y forman la jerarquía angélica más íntima del cosmos yarsaní.
¿Quiénes integran los Haftan?
Los Haftan son siete compañeros sagrados, entre los que destaca Pir Benyamin, honrado como preceptor o guía espiritual. Con él están Dawud, el guía; Pir Musi, el escriba sagrado que registró las palabras divinas; Baba Yadgar, una figura sagrada muy venerada; y la única mujer entre ellos, Khatun-e Razbar, la dama sagrada y, según la tradición, madre de Sultan Sahak. Juntos forman el círculo más íntimo de los seres sagrados de la fe.
¿Qué significa el nombre Haftan?
El nombre Haftan, a veces escrito Haft Tan, significa los Siete, o literalmente las Siete Personas, a partir de la palabra irania y kurda que designa el siete. El número siete es uno de los más sagrados y recurrentes de todos los números en las tradiciones religiosas del mundo kurdo, y aparece en los Haftan y Haftawaneh yarsaníes, los Heft Sirr yazidíes y los Amesha Spentas zoroástricos, reflejando un patrimonio profundo y compartido.
¿Cuál es la diferencia entre los Haftan y los Haftawaneh?
Los Haftan y los Haftawaneh son las dos grandes héptadas de seres sagrados de la fe yarsaní. Los Haftan son los siete superiores y más íntimos, los compañeros más cercanos a la manifestación de lo divino, pertenecientes a la esfera superior. Los Haftawaneh son los segundos siete, los Siete Poderes encargados de los asuntos del mundo exterior, cada uno responsable de guiar a una comunidad; sus linajes se convirtieron en las casas espirituales, los Khandans, de la comunidad yarsaní.
¿La veneración de los Haftan es politeísmo?
No. La fe yarsaní se centra en su esencia en la única Esencia Divina, el único Dios, que se manifiesta en el mundo. Los Haftan son seres sagrados, los compañeros más íntimos de la manifestación divina, a través de quienes se realiza la obra divina, honrados dentro de una fe centrada en el único ser divino, y no siete dioses rivales. Se entienden mejor como la jerarquía angélica más íntima de la fe, semejante a los arcángeles de otras tradiciones.
¿Qué relación tienen los Haftan con los kurdos?
Los Haftan son seres sagrados de la fe yarsaní, una de las singulares tradiciones religiosas autóctonas del pueblo kurdo, cuyas tradiciones sagradas se conservan en la lengua kurda goraní. Forman parte del rico patrimonio religioso de los kurdos, especialmente de la comunidad kurda yarsaní, para la que son objetos vivos de devoción. La recurrencia de los Siete sagrados en las fes kurdas refleja el patrimonio religioso profundo y compartido iranio y kurdo.
Referencias y lecturas complementarias
El yarsanismo (Ahl-e Haqq) y los Haft Tan: Wikipedia
Ahl-e Haqq: los Haft Tan y los compañeros: Wikipedia
El yarsanismo: History of Kurdistan
Kurdish-History.com: artículo sobre Sultan Sahak
Kurdish-History.com: artículo sobre Pir Benyamin
Kurdish-History.com: los Haftawaneh
