Introducción
Bidarafsh es un villano turanio del Shahnameh, el Libro de los reyes persa: un guerrero hechicero y emisario del rey enemigo Arjasp, recordado, ante todo, como el asesino traicionero del noble héroe iranio Zarir en la gran guerra santa por la nueva fe.
En aquella guerra entre el rey iranio Goshtasp y el turanio Arjasp por la religión de Zoroastro, Bidarafsh fue un destacado guerrero del enemigo y uno de los emisarios que llevaron la amenazante exigencia de Arjasp de que Irán renegara de la fe. En la lucha, mató a traición al noble comandante Zarir, hermano del rey, una acción que le trajo una infamia duradera, hasta que él mismo fue muerto en venganza por el joven hijo de Zarir, el niño Bastur.
Como todas las figuras del Libro de los reyes, Bidarafsh pertenece al patrimonio épico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos tienen en común con los persas, los luros y otros pueblos del mundo iranio. Su relato tiene sus raíces, además, en el antiguo Memorial de Zarer, uno de los poemas heroicos iranios más antiguos que se conservan. Conocer a Bidarafsh es encontrarse con el asesino traicionero de un héroe querido, el villano cuya acción pone en marcha uno de los relatos de venganza más conmovedores de la epopeya.
Índice
Referencias y lecturas complementarias
¿Quién es Bidarafsh?
Bidarafsh, también escrito Biderafsh, Widrafsh o Bidirafsh, es un guerrero y hechicero turanio del Shahnameh, una figura destacada del enemigo en la gran guerra por la nueva fe entre el rey iranio Goshtasp y el rey turanio Arjasp. Fue uno de los emisarios a los que Arjasp envió a Irán con su amenazante exigencia de que los iranios renegaran de la nueva religión, y en la guerra que siguió fue un destacado guerrero del enemigo. Se lo recuerda, ante todo, por la muerte a traición del noble comandante iranio Zarir, hermano del rey, al que mató en la lucha, una acción de infamia duradera. El propio Bidarafsh fue muerto en venganza por el joven hijo de Zarir, el niño Bastur, que le atravesó el corazón con un disparo. Es uno de los villanos destacados de esta parte de la epopeya, el asesino de un héroe querido.
Guerrero y emisario de Arjasp
Bidarafsh fue un destacado guerrero del bando turanio y una figura de prestigio en la corte del rey enemigo Arjasp. Cuando Arjasp supo que los iranios habían abrazado la nueva fe de Zoroastro, envió emisarios a Irán con una carta amenazante en la que exigía que el rey Goshtasp renegara de la nueva religión, y Bidarafsh fue uno de estos emisarios.
Como emisario de Arjasp, Bidarafsh figuró entre quienes llevaron la exigencia y la amenaza del rey enemigo a la corte de Irán, como destacado representante de la causa turania contra la nueva fe. Cuando Goshtasp, siguiendo el consejo del profeta, rechazó la exigencia, estalló la guerra, y Bidarafsh ocupó su lugar como destacado guerrero del enemigo en la lucha. Su papel de emisario y guerrero lo señala como una figura de prestigio en el bando turanio, no un mero soldado común, sino un hombre destacado del enemigo, al que se confiaba llevar la exigencia del rey y luchar en la primera línea de la guerra. En este doble papel, como emisario de la amenaza y como guerrero de la guerra, entra Bidarafsh en el relato, la destacada figura enemiga cuyas acciones le traerían infamia. Su posición como guerrero y emisario de Arjasp lo sitúa como una figura importante del bando enemigo, el hombre que cometería la traición por la que se lo recuerda principalmente, la muerte del noble Zarir.
Puntos clave
Bidarafsh es un guerrero y hechicero turanio del Shahnameh.
Fue un emisario de Arjasp que llevó la exigencia de que Irán renegara de la fe.
En la guerra por la fe, fue un destacado guerrero del enemigo.
Mató a traición al noble comandante iranio Zarir.
El joven hijo de Zarir, el niño Bastur, se vengó de él y lo mató.
Su relato tiene sus raíces en el antiguo Memorial de Zarer.
Datos básicos
Nombre: Bidarafsh (también Biderafsh, Widrafsh)
Papel: Guerrero y hechicero turanio; emisario de Arjasp
Lealtad: Turán, el enemigo de la fe
Sirvió a: Arjasp, el rey turanio
Acción célebre: La muerte a traición de Zarir
Víctima: Zarir, el noble comandante iranio
Vengador: Bastur, el joven hijo de Zarir
Forma de su muerte: Muerto por la flecha de Bastur
Fuente antigua: El Memorial de Zarer (Ayadgar-i Zariran)
Patrimonio: La tradición épica irania compartida
La guerra de la fe
Bidarafsh aparece en la gran guerra por la nueva fe entre Irán y Turán. Cuando el rey iranio Goshtasp abrazó la religión del profeta Zoroastro y la convirtió en la religión de Irán, el rey turanio Arjasp, que rechazaba la fe, exigió que Irán renegara de ella, enviando emisarios, entre ellos Bidarafsh, con una carta amenazante.
Cuando Goshtasp, siguiendo el consejo del profeta, se negó a renegar de la fe y rechazó la exigencia, Arjasp invadió Irán y estalló una gran y terrible guerra entre los dos reinos por la nueva religión, una guerra santa de la fe contra sus enemigos. Bidarafsh ocupó su lugar en esta guerra como destacado guerrero del bando turanio, luchando contra los iranios y su fe. La guerra trajo graves pérdidas a la casa de Goshtasp, y fue durante la lucha de esta guerra cuando Bidarafsh cometió la acción por la que se lo recuerda, la muerte del noble comandante Zarir. La guerra de la fe, iniciada por el rechazo de Arjasp a la nueva religión y su invasión, es el escenario de la infamia de Bidarafsh, el conflicto en el que él, como destacado guerrero enemigo, mató a uno de los héroes más nobles de Irán. Su papel en esta guerra santa, como guerrero del enemigo que abatió a un paladín de la fe, lo señala como uno de los villanos del conflicto, el asesino de un héroe mártir. La guerra de la fe proporciona el trasfondo en el que tienen lugar la traición de Bidarafsh y su propia muerte final.
La muerte de Zarir
La acción por la que Bidarafsh es principalmente recordado, y que le valió una infamia duradera, es la muerte del noble comandante iranio Zarir, hermano del rey Goshtasp y uno de los héroes más nobles de la guerra santa. En la lucha, Bidarafsh mató al gran comandante, un duro golpe para Irán y para la causa de la fe.
La tradición presenta la muerte de Zarir como una traición, realizada mediante el engaño en vez de en combate justo y abierto, pues Zarir era un héroe poderoso al que no resultaba fácil vencer mediante la fuerza honesta. En los relatos, Bidarafsh mató al noble comandante a escondidas o mediante hechicería, abatiéndolo de una manera que la tradición califica de traicionera y deshonrosa. La muerte de Zarir fue llorada como el martirio de un héroe, uno de los paladines más nobles de la fe, y la forma de su muerte, por la traición de Bidarafsh, acrecentó la infamia de la acción y el dolor de Irán. La muerte de Zarir es la acción central de Bidarafsh en la epopeya, el acto que lo define como villano y que pone en marcha la venganza que seguiría. Por esta muerte a traición de un héroe querido se recuerda principalmente a Bidarafsh, el deshonroso asesino del noble Zarir. La acción le trajo una infamia duradera y le traería, a su vez, su propia muerte a manos del vengativo hijo del héroe, el niño Bastur. La muerte de Zarir es así el acontecimiento decisivo del relato de Bidarafsh, la traición que es a la vez su momento de triunfo y la causa de su caída.
El hechicero del enemigo
En la tradición, particularmente en el antiguo Memorial de Zarer, Bidarafsh es señalado como hechicero, un practicante de magia oscura, una cualidad que acentúa su villanía y ayuda a explicar cómo pudo vencer a un héroe tan poderoso como Zarir mediante la traición en vez de mediante la fuerza justa.
El epíteto de hechicero, atribuido a Bidarafsh en las fuentes antiguas, lo sitúa entre los practicantes de magia oscura del bando enemigo y lo vincula con el tema recurrente de la epopeya de la hechicería como arma de los enemigos de Irán y de la fe. Como hechicero, Bidarafsh podía lograr mediante la magia y el engaño lo que quizá no habría conseguido en un combate honesto, y la muerte del noble Zarir a traición concuerda con este carácter. La representación de Bidarafsh como hechicero sirve así para acentuar su villanía, señalándolo no solo como guerrero enemigo, sino como practicante de artes oscuras y traicioneras, un asesino adecuado, mediante el engaño y la magia, de un héroe noble y honorable. Esta cualidad de hechicero distingue a Bidarafsh entre los guerreros enemigos y acrecienta la infamia de su acción, pues mediante la hechicería y la traición, y no mediante el valor justo, abatió al paladín de la fe. El carácter de hechicero del enemigo es una parte importante de la representación de Bidarafsh, la cualidad oscura y traicionera que corresponde al asesino del noble Zarir y que lo señala como uno de los villanos de la guerra santa.
La venganza de Bastur
La muerte a traición de Zarir no quedó sin venganza, pues el noble comandante dejó un hijo joven, el niño Bastur, que se vengaría de Bidarafsh por la muerte de su padre.
Cuando llegó la noticia de la muerte de su padre, el joven Bastur salió al campo de batalla, encontró el cuerpo de su padre y lo lloró, y después, aunque se le había prohibido luchar por su juventud, desafió la orden del rey y cabalgó a la batalla para vengar a su padre. En el antiguo Memorial de Zarer, el niño Bastur vengó a su padre disparando una flecha que atravesó el corazón de Bidarafsh, el hechicero que había matado a Zarir, vengando así la muerte de su padre con su propia mano. Que el asesino traicionero del noble Zarir fuera abatido por el propio joven hijo del héroe, un simple niño, es un giro adecuado y satisfactorio, el castigo del villano por el niño vengador. La venganza de Bastur es la resolución del relato de Bidarafsh, la caída del villano en justa retribución por su traición. En algunos otros relatos, la muerte de Bidarafsh se atribuye al gran héroe Esfandiyar, sobrino de Zarir, pero la versión más antigua y célebre concede la venganza al niño Bastur. En cualquier caso, el asesino traicionero de Zarir encontró su propia muerte en venganza por su acción, el villano abatido en justa retribución. La venganza de Bastur contra Bidarafsh es el satisfactorio cierre del relato, el castigo del hechicero traicionero por la muerte del noble héroe.
Simbolismo y significado
Bidarafsh encarna, ante todo, la figura del villano traicionero, el enemigo que triunfa mediante el engaño y las artes oscuras en vez de mediante el valor honesto. Como hechicero que mató al noble Zarir a traición, representa al enemigo deshonroso, el practicante de magia oscura cuyas acciones están marcadas por el sigilo y el engaño, en contraste con el valor honesto de los héroes a los que se enfrenta.
Bidarafsh encarna también el papel del villano cuya acción pone en marcha un relato de venganza, pues la muerte a traición de Zarir a sus manos provoca la conmovedora venganza del niño Bastur. En esto, Bidarafsh cumple una función necesaria en el relato heroico, el villano cuya injusticia debe recibir respuesta, el asesino cuya propia muerte completa el patrón del crimen y la justa retribución. Y como hechicero y enemigo de la fe, encarna también las fuerzas de la magia oscura y de la oposición a la nueva religión contra las que luchan los héroes de la guerra santa. En todo ello, Bidarafsh es una figura importante, que encarna al villano traicionero, al practicante de artes oscuras y al enemigo cuya injusticia pone en marcha el relato de venganza. Es el hechicero que mató al noble Zarir, uno de los villanos destacados de la guerra santa de la fe, cuya infamia solo encuentra su igual en la satisfactoria justicia de su propia caída a manos del hijo vengador del héroe.
Bidarafsh y los kurdos
Bidarafsh, como todas las figuras del Shahnameh, pertenece al patrimonio épico y mitológico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos tienen en común con los persas, los luros y otros pueblos del mundo iranio. Su relato tiene sus raíces, además, en el antiguo Memorial de Zarer, uno de los poemas heroicos iranios más antiguos que se conservan, una obra de los estratos más antiguos de la tradición irania compartida.
Para los kurdos, como pueblo iranio, las figuras y relatos del Shahnameh, y de la antigua tradición heroica de la que surge, forman parte del mundo cultural y mitológico más amplio al que pertenecen. El relato de Bidarafsh, del asesinato de Zarir a sus manos y de su propia caída se remonta a los estratos más antiguos de esta tradición compartida, en el Memorial de Zarer, un poema mucho más antiguo que la epopeya de Ferdowsi. Es honesto y preciso entender a Bidarafsh como parte de este patrimonio iranio compartido, en vez de como una figura exclusivamente kurda; de hecho, es un villano del bando enemigo, un hechicero turanio. Como pueblo iranio, los kurdos participan del amplio y antiguo patrimonio de la epopeya, del que forma parte el relato del traicionero Bidarafsh y el noble Zarir, perteneciente al acervo común de la narración heroica irania que los kurdos valoran como propio junto a los otros herederos de la tradición. Al presentar a Bidarafsh, pues, presentamos una figura del patrimonio iranio compartido y antiguo del que los kurdos, como pueblo iranio, son herederos junto a sus vecinos.
Debates e ideas erróneas
¿Quién mató a Bidarafsh, Bastur o Esfandiyar? Las tradiciones difieren. En el antiguo Memorial de Zarer, la fuente más antigua, es el niño Bastur, el joven hijo de Zarir, quien venga a su padre atravesando el corazón de Bidarafsh con un disparo. En algunos otros relatos y resúmenes, la muerte de Bidarafsh se atribuye al gran héroe Esfandiyar, sobrino de Zarir e hijo de Goshtasp. La versión más antigua y célebre concede la venganza al niño Bastur, y esta es la forma más conmovedora y ampliamente recordada del relato. La variación refleja las distintas fuentes y capas de la tradición.
¿Era Bidarafsh un hechicero o simplemente un guerrero? La tradición, particularmente el antiguo Memorial de Zarer, señala a Bidarafsh como hechicero, practicante de magia oscura, además de guerrero y emisario de Arjasp. Esta cualidad de hechicero acentúa su villanía y ayuda a explicar cómo pudo vencer a un héroe tan poderoso como Zarir mediante la traición y el engaño en vez de mediante el combate justo. Se lo entiende mejor a la vez como destacado guerrero enemigo y como practicante de artes oscuras, el hechicero traicionero del bando enemigo.
¿Es Bidarafsh una figura específicamente kurda? No; como todas las figuras del Shahnameh, pertenece al patrimonio épico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos tienen en común con los persas, los luros y otros pueblos del mundo iranio, y no es una figura exclusivamente kurda. De hecho, es un villano del bando enemigo turanio. Como pueblo iranio, los kurdos participan del amplio y antiguo patrimonio de la epopeya, cuyas figuras, tanto héroes como villanos, forman parte de la tradición irania común de la que los kurdos, junto a sus vecinos, son herederos.
Temas relacionados
Zarir: el noble héroe muerto a traición por Bidarafsh
Bastur: el niño que vengó a su padre matando a Bidarafsh
Arjasp: el rey turanio al que sirvió Bidarafsh
Goshtasp: el rey iranio y hermano de Zarir
Esfandiyar: el príncipe al que algunos relatos atribuyen la muerte de Bidarafsh
Zoroastro: el profeta cuya fe defendía la guerra
Lohrasp: el anciano antiguo rey de la misma época
El Shahnameh: el Libro de los reyes persa, la gran epopeya de Irán
Preguntas frecuentes
¿Quién es Bidarafsh en el Shahnameh?
Bidarafsh, también escrito Biderafsh o Widrafsh, es un guerrero y hechicero turanio del Shahnameh, emisario del rey enemigo Arjasp y destacado guerrero del enemigo en la gran guerra por la nueva fe. Se lo recuerda, ante todo, como el asesino traicionero del noble comandante iranio Zarir, hermano del rey Goshtasp, al que mató mediante el engaño en la lucha. El joven hijo de Zarir, el niño Bastur, se vengó de él y lo mató.
¿Cómo mató Bidarafsh a Zarir?
La tradición presenta la muerte de Zarir como una traición, realizada mediante el engaño o la hechicería en vez de en combate justo y abierto, pues Zarir era un héroe poderoso al que no resultaba fácil vencer mediante la fuerza honesta. Bidarafsh, señalado como hechicero en las fuentes antiguas, mató al noble comandante a escondidas o mediante magia oscura, abatiéndolo de una manera que la tradición condena como traicionera y deshonrosa, un duro golpe para Irán y la causa de la fe.
¿Quién vengó la muerte de Zarir?
Zarir fue vengado por su joven hijo, el niño Bastur. Cuando llegó la noticia de la muerte de su padre, Bastur salió al campo de batalla, lloró a su padre y después, aunque se le había prohibido luchar por su juventud, desafió al rey y cabalgó a la batalla. En el antiguo Memorial de Zarer, el niño vengó a su padre disparando una flecha que atravesó el corazón de Bidarafsh, el hechicero que había matado a Zarir. En algunos otros relatos, la muerte se atribuye al héroe Esfandiyar.
¿Era Bidarafsh un hechicero?
Sí; la tradición, particularmente el antiguo Memorial de Zarer, señala a Bidarafsh como hechicero, practicante de magia oscura, además de guerrero y emisario de Arjasp. Esta cualidad acentúa su villanía y ayuda a explicar cómo venció a un héroe tan poderoso como Zarir mediante la traición y el engaño en vez de mediante el combate justo. Se lo entiende mejor a la vez como destacado guerrero enemigo y como practicante de artes oscuras, el hechicero traicionero del bando enemigo.
¿Cuál era el papel de Bidarafsh antes de la guerra?
Antes de la guerra, Bidarafsh fue uno de los emisarios a los que el rey turanio Arjasp envió a Irán con una carta amenazante, exigiendo que el rey Goshtasp y los iranios renegaran de la nueva fe de Zoroastro. Cuando Goshtasp, siguiendo el consejo del profeta, rechazó la exigencia, estalló la guerra, y Bidarafsh ocupó su lugar como destacado guerrero del enemigo. Su papel de emisario y guerrero lo señala como una figura de prestigio en el bando turanio.
¿Es Bidarafsh una figura kurda?
Bidarafsh pertenece al patrimonio épico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos tienen en común con los persas, los luros y otros pueblos del mundo iranio, y no es una figura exclusivamente kurda. De hecho, es un villano del bando enemigo turanio. Como pueblo iranio, los kurdos participan del amplio y antiguo patrimonio de la epopeya, cuyas figuras, tanto héroes como villanos, forman parte de la tradición irania común de la que los kurdos son herederos junto a sus vecinos.
Referencias y lecturas complementarias
Biderafsh: artículo en Wikipedia
Memorial de Zarer (Ayadgar-i Zariran): avesta.org
Ayadgar-i Zariran: panorama general
Esfandiyar: artículo en Encyclopaedia Iranica
Shahnameh: artículo en Encyclopaedia Iranica
Kurdish-History.com: artículo sobre Zarir
