Introducción
El Saoshyant es el salvador futuro de la profecía zoroástrica: el redentor del mundo que surgirá al final de los tiempos para vencer a las fuerzas del mal, resucitar a los muertos y llevar a cabo el Frashokereti, la renovación final que hará que el mundo sea perfecto, inmortal y libre del mal para siempre.
En la visión zoroástrica desarrollada, el Saoshyant, cuyo nombre significa el que trae beneficio y cuyo ilustre título es Astvat-ereta, el que encarna la rectitud, es el último y más grande de un linaje de salvadores nacidos de la semilla milagrosamente preservada del profeta Zoroastro. Surgirá en el momento culminante de la lucha cósmica entre Ahura Mazda y el espíritu maligno Ahriman, para completar la victoria del bien y renovar toda la creación.
Como los demás conceptos de la tradición zoroástrica, el Saoshyant pertenece al antiguo patrimonio religioso y mitológico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos comparten con los persas y otros pueblos del mundo iranio. Conocer al Saoshyant es descubrir una de las grandes imágenes de esperanza de la espiritualidad irania, el salvador prometido que enderezará el mundo y llevará la larga lucha entre el bien y el mal a su final triunfante.
Índice
De los Gathas al salvador escatológico
Los tres salvadores y la semilla de Zoroastro
Referencias y lecturas recomendadas
¿Quién es el Saoshyant?
El Saoshyant es el salvador futuro del mundo en la creencia zoroástrica, el redentor que surgirá al final de la era presente para traer la victoria final del bien sobre el mal y la renovación del mundo. En la tradición más completa, su nombre propio o título es Astvat-ereta, el que encarna la rectitud, y es el último y más grande de tres salvadores, cada uno de ellos nacido sucesivamente de la semilla milagrosamente preservada del profeta Zoroastro. Surgirá de un lago sagrado, portará el arma victoriosa de los héroes, devolverá la vida a los muertos, vencerá a la mentira y a las creaciones demoníacas de Ahriman, y llevará a cabo el Frashokereti, la transformación del mundo en algo maravilloso. El concepto aparece en forma embrionaria en las escrituras más antiguas y se desarrolla hasta convertirse en una figura escatológica plena en la tradición posterior. El Saoshyant es la encarnación de la esperanza zoroástrica, el salvador prometido que enderezará el mundo y completará el triunfo del bien.
El significado del nombre
El nombre Saoshyant procede de una palabra avéstica que significa el que trae beneficio o el que traerá beneficio, de una raíz relacionada con el provecho, el beneficio o la salvación. Expresa el papel esencial de esta figura como portadora de beneficio y salvación al mundo.
Este significado es central para el carácter del Saoshyant, pues es quien trae el beneficio supremo, la salvación y la renovación del mundo y la derrota del mal. En los textos más antiguos, la palabra se utiliza de manera más amplia, como sustantivo común, para quienes traen beneficio, los seguidores y colaboradores del profeta que trabajan por el bien; y el propio profeta es considerado un saoshyant en este sentido. Sin embargo, en la tradición desarrollada, la palabra se convierte en el título del salvador futuro específico, el grande que traerá el beneficio final al término de los tiempos. Su otro título propio, Astvat-ereta, significa el que encarna la rectitud o el que hace recta la existencia, y contiene la palabra que designa la verdad y el orden recto, asha. Este título expresa su papel como aquel que hará recto el mundo, encarnando y estableciendo la verdad. Los significados de sus nombres recogen así su naturaleza esencial: el que trae beneficio y salvación y el que encarna y establece la rectitud. Juntos, los nombres revelan al Saoshyant como portador del bien final y como quien establece la verdad, el salvador que llevará a cabo la renovación del mundo.
Ideas clave
El Saoshyant es el salvador futuro del mundo en la profecía zoroástrica.
Su nombre significa el que trae beneficio; su título Astvat-ereta significa el que encarna la rectitud.
Llevará a cabo el Frashokereti, la renovación final del mundo.
En la tradición más completa hay tres salvadores, nacidos de la semilla preservada de Zoroastro.
Cada uno nace de una virgen que se baña en un lago sagrado que guarda la semilla.
El Saoshyant resucitará a los muertos y vencerá a las fuerzas del mal para siempre.
Datos básicos
Nombre: Saoshyant (el que trae beneficio)
Título: Astvat-ereta (el que encarna la rectitud)
Papel: Salvador futuro del mundo; portador de la renovación final
Número: En la tradición más completa, tres salvadores sucesivos
Ascendencia: Nacido de la semilla preservada de Zoroastro
Nacimiento: De una virgen que se baña en un lago sagrado
Lago: Kansaoya, donde los espíritus guardianes preservan la semilla
Lleva a cabo: El Frashokereti, la renovación; la resurrección de los muertos
Vence a: La mentira (Druj) y las creaciones de Ahriman
Patrimonio: Tradición religiosa y mitológica irania compartida
De los Gathas al salvador escatológico
El concepto del Saoshyant tiene sus raíces en las escrituras zoroástricas más antiguas, los Gathas, los himnos atribuidos al propio profeta Zoroastro, donde aparece en una forma temprana antes de desarrollarse hasta convertirse en la figura escatológica plena de la tradición posterior.
En los Gathas, la palabra que se convierte en Saoshyant se utiliza como sustantivo común para quienes traen beneficio, los colaboradores y seguidores que trabajan por el bien y por la próxima renovación del mundo; y el propio profeta figura entre ellos, un portador de beneficio que trabaja por la transformación venidera. En la enseñanza más antigua existe la esperanza y la expectativa de alguien que vendría a guiar a la humanidad hacia la victoria final del bien, un hombre al que, en un verso difícil de los Gathas, se espera como alguien mejor que el bueno, que enseñaría los caminos de la salvación. A partir de esta semilla en las escrituras más antiguas, la tradición posterior desarrolló la figura plena del Saoshyant como salvador futuro específico, y después amplió su número de uno a tres salvadores, elaborando el rico mito escatológico de su nacimiento y su obra. Este desarrollo, desde la esperanza gática de un portador de beneficio hasta la detallada visión posterior de los tres salvadores, es la historia del concepto. Es honesto reconocer este desarrollo, pues la figura plenamente elaborada, con los tres salvadores y el prodigio de su nacimiento, pertenece en gran medida a la tradición posterior, construida sobre la semilla de esperanza presente en la enseñanza más antigua. De los Gathas al salvador escatológico, el concepto del Saoshyant creció desde una esperanza temprana hasta convertirse en una de las imágenes centrales de la escatología zoroástrica, el prometido que traería el beneficio final y renovaría el mundo.
Los tres salvadores y la semilla de Zoroastro
En el desarrollo más completo de la tradición hay tres salvadores, nacidos uno en cada uno de los tres últimos periodos de mil años de la historia del mundo, cada uno de los cuales hace avanzar la obra de la salvación, y todos nacidos de la semilla milagrosamente preservada del profeta Zoroastro.
Los tres salvadores son, en la tradición, Ushedar, Ushedarmah y, finalmente, el propio Saoshyant, Astvat-ereta, el último y más grande. Sus nombres expresan una progresión: el primero está relacionado con hacer crecer la rectitud; el segundo, con hacer crecer la devoción; y el tercero, con encarnar la rectitud misma. Según el mito elaborado, la semilla del profeta Zoroastro fue preservada milagrosamente, custodiada en un lago sagrado por un gran número de espíritus guardianes, los fravashis de los justos. En cada una de las tres últimas edades, una virgen que se bañe en el lago quedará encinta por la semilla preservada y dará a luz a uno de los salvadores. Así, los tres salvadores son hijos de Zoroastro, nacidos mucho después de la época del profeta a partir de su semilla preservada, y cada uno aparece en la edad señalada para hacer avanzar la obra de la salvación. Esta visión de los tres salvadores, descendientes del profeta y nacidos del lago sagrado, es uno de los elementos más llamativos de la escatología zoroástrica, que expresa la continuidad de la misión profética a lo largo de las edades y su culminación en el salvador final. Los tres salvadores y la semilla de Zoroastro son centrales para la tradición desarrollada del Saoshyant, el linaje de redentores descendientes del profeta que llevarán la obra de la salvación a su cumplimiento en la renovación final del mundo.
El prodigio de su nacimiento
Entre las imágenes más llamativas de la tradición figura el prodigio del nacimiento del Saoshyant, nacido de una virgen que concibe por la semilla preservada de Zoroastro al bañarse en el lago sagrado.
En la tradición elaborada, la semilla del profeta se preserva en las aguas del lago sagrado Kansaoya, custodiada a través de las edades por los fravashis, los espíritus guardianes de los justos. Cuando se acerca el momento señalado para cada salvador, una doncella se baña en el lago y, por la semilla preservada, concibe y, con el tiempo, da a luz al salvador. La madre del Saoshyant final, Astvat-ereta, es nombrada en la tradición como una doncella santa, la que todo lo conquista o la ayudante victoriosa. Se dice que el salvador así nacido llega al mundo acompañado de signos prodigiosos, poseyendo desde el principio un conocimiento y una comprensión innatos de las verdades divinas, a la manera del profeta del que es hijo. El prodigio del nacimiento, la virgen que concibe por la semilla milagrosamente preservada del profeta y da a luz al salvador, es una de las imágenes más notables de la fe, que expresa la naturaleza milagrosa y dispuesta por lo divino del salvador y su descendencia del profeta. Este motivo del nacimiento prodigioso identifica al Saoshyant como figura de origen especial y milagroso, el salvador nacido por la providencia divina para llevar a cabo la renovación del mundo. El prodigio de su nacimiento es así un elemento llamativo y significativo de la tradición del Saoshyant, la llegada milagrosa al mundo del salvador prometido.
La renovación final del mundo
La gran obra del Saoshyant es llevar a cabo el Frashokereti, la renovación final o transformación del mundo en algo maravilloso, el momento culminante de la lucha cósmica en el que el mal es derrotado por completo y la creación es restaurada a la perfección para siempre.
En la tradición, el Saoshyant surgirá en el momento culminante de la larga lucha entre el bien y el mal, saliendo del lago sagrado y portando el arma victoriosa que llevaron los héroes antiguos. Devolverá la vida a los muertos, reuniendo a las almas con sus cuerpos para el juicio final y la renovación. Con la ayuda de sus compañeros y de los poderes santos, incluidos los inmortales y Verethragna como su arma de victoria, así como las luminosas divinidades de la buena creación, vencerá a la mentira, la Druj, y a las creaciones demoníacas de Ahriman. Después llega la purificación final, en la que, según la tradición, una inundación de metal fundido recorre la tierra, y toda la humanidad pasa a través de ella, indolora como leche tibia para los justos, purificando a todos. Tras esto, el mal es destruido para siempre, el mundo se vuelve perfecto, inmortal e imperecedero, y la creación renovada disfruta de una existencia eterna en presencia de Ahura Mazda. Este cumplimiento del Frashokereti es la gran obra y el significado supremo del Saoshyant, la renovación final que lleva a cabo, poniendo fin al largo drama del bien y del mal y restaurando la creación a la perfección para la que fue hecha. La renovación final del mundo es así la culminación del papel del Saoshyant, el salvador que completa la victoria del bien y hace que el mundo sea maravilloso para siempre.
Simbolismo y significado
El Saoshyant encarna, sobre todo, el tema de la esperanza y del triunfo asegurado del bien, la convicción que ocupa el centro de la visión zoroástrica de que la larga lucha entre el bien y el mal terminará con la victoria completa del bien y la renovación del mundo. Como salvador prometido, representa la esperanza cierta de la redención final.
El Saoshyant encarna también la idea de la salvación como renovación y restauración, pues su obra no consiste solo en rescatar, sino en hacer que el mundo sea maravilloso, restaurar la creación a la perfección para la que fue hecha y derrotar al mal por completo y para siempre. En ello representa la visión zoroástrica de una transformación final y positiva de todas las cosas. Y como hijo del profeta, nacido de la semilla preservada, encarna la continuidad y la culminación de la misión profética, la obra de Zoroastro llevada a su cumplimiento por el salvador descendiente de él. Por todo ello, el Saoshyant se cuenta entre las figuras más significativas de la escatología zoroástrica, encarnando la esperanza, el triunfo asegurado del bien, la salvación como renovación y la culminación de la misión profética. Es el salvador prometido del final de los tiempos, el portador de beneficio y la encarnación de la rectitud que resucitará a los muertos, vencerá al mal y hará que el mundo sea perfecto para siempre, una de las grandes imágenes de esperanza del patrimonio religioso del mundo iranio y, de hecho, una influencia en la historia más amplia de las ideas sobre un salvador venidero.
El Saoshyant y los kurdos
El Saoshyant, como los demás conceptos de la tradición zoroástrica, pertenece al antiguo patrimonio religioso y mitológico compartido de los pueblos iranios, una tradición que los kurdos, como pueblo iranio, comparten con los persas y otros pueblos del mundo iranio. La visión del salvador venidero y de la renovación final forma parte del patrimonio espiritual de toda la región.
Para los kurdos, el antiguo patrimonio religioso iranio, incluida la visión zoroástrica de la lucha cósmica y su final triunfante, forma parte del trasfondo profundo de su mundo cultural y espiritual. La esperanza que encarna el Saoshyant, la de la victoria final del bien y la renovación del mundo, es una visión de fuerza perdurable, parte del amplio patrimonio espiritual compartido en todo el mundo iranio y que influyó en la historia más amplia de las ideas religiosas sobre un redentor venidero. Es honesto y preciso comprender al Saoshyant como parte de este patrimonio iranio y zoroástrico compartido, más que como una figura exclusivamente kurda; pertenece a la antigua tradición religiosa común de los pueblos iranios. Como pueblo iranio con antiguas raíces en este mundo, los kurdos participan de este patrimonio, del que forma parte la figura del Saoshyant, junto a los demás herederos de la tradición irania. Al presentar al Saoshyant, por tanto, presentamos una figura del antiguo patrimonio iranio compartido del que los kurdos, como pueblo iranio, son herederos, una de las grandes imágenes de esperanza de la visión religiosa que subyace a las tradiciones de la región.
Debates e ideas equivocadas
¿Aparece el Saoshyant en las escrituras más antiguas o es un desarrollo posterior? Ambas cosas, en cierto sentido. La palabra y la semilla del concepto están presentes en las escrituras más antiguas, los Gathas, donde se utiliza para quienes traen beneficio y donde se expresa la esperanza en alguien que ha de venir; y el propio profeta Zoroastro es considerado un portador de beneficio. Pero la figura plenamente desarrollada, con los tres salvadores, la semilla preservada y el mito escatológico detallado, pertenece en gran medida a la tradición posterior, elaborada en los textos de los siglos que siguieron al profeta. Es honesto reconocer este desarrollo, distinguiendo la esperanza temprana presente en los Gathas de la rica elaboración posterior del mito del salvador.
¿Influyó el salvador zoroástrico en otras religiones o tomó elementos de ellas? Los estudiosos han señalado durante mucho tiempo los paralelismos entre el Saoshyant zoroástrico y las figuras salvadoras y mesiánicas de otras tradiciones religiosas, y se ha discutido mucho sobre la dirección de la influencia. Algunos sostienen que la visión zoroástrica de un salvador venidero, la resurrección y el juicio final influyó en la escatología de otras religiones; otros han sugerido una influencia en sentido inverso en la elaboración posterior del mito zoroástrico, y algunos zoroástricos modernos han debatido ellos mismos la cuestión. La postura honesta es que existen paralelismos reales y una historia compleja de las ideas, y que el concepto zoroástrico del Saoshyant tiene profundas raíces propias en la esperanza expresada en las escrituras más antiguas, cualesquiera que sean las influencias cruzadas posteriores. La cuestión es objeto de debate académico, no una certeza establecida.
¿Es el Saoshyant una figura específicamente kurda? No; como los demás conceptos de la tradición zoroástrica, pertenece al antiguo patrimonio religioso iranio compartido, una tradición que los kurdos comparten con los persas y otros pueblos del mundo iranio, en lugar de ser una figura exclusivamente kurda. Como pueblo iranio, los kurdos participan de este amplio y antiguo patrimonio, del que forma parte el Saoshyant, junto a sus vecinos.
Temas relacionados
Frashokereti: la renovación final que lleva a cabo el Saoshyant
Zoroastro: el profeta de cuya semilla nacen los salvadores
Ahura Mazda: el Señor Sabio, de cuya victoria participa el Saoshyant
Ahriman: el espíritu maligno derrotado en la renovación
Verethragna: la victoria portada como arma del Saoshyant
Ashi: la yazata de la recompensa que da poder a los salvadores
Los Amesha Spentas: los santos inmortales que ayudan a la renovación
El puente Chinvat: el juicio de las almas antes de la renovación final
Preguntas frecuentes
¿Quién es el Saoshyant en el zoroastrismo?
El Saoshyant es el salvador futuro del mundo en la creencia zoroástrica, el redentor que surgirá al final de la era presente para traer la victoria final del bien sobre el mal y la renovación del mundo. Su nombre significa el que trae beneficio, y su título Astvat-ereta significa el que encarna la rectitud. En la tradición más completa, es el último y más grande de tres salvadores nacidos de la semilla preservada del profeta Zoroastro, que resucitará a los muertos y llevará a cabo el Frashokereti.
¿Qué significa el nombre Saoshyant?
El nombre Saoshyant procede de una palabra avéstica que significa el que trae beneficio, de una raíz relacionada con el beneficio o la salvación. En los textos más antiguos se utiliza de manera más amplia para quienes traen beneficio, incluido el propio profeta Zoroastro; en la tradición desarrollada se convierte en el título del salvador futuro específico. Su otro título, Astvat-ereta, significa el que encarna la rectitud y contiene la palabra que designa la verdad y el orden recto, asha.
¿Cuántos Saoshyants hay?
En el desarrollo más completo de la tradición hay tres salvadores, nacidos uno en cada uno de los tres últimos periodos de mil años de la historia del mundo, cada uno de los cuales hace avanzar la obra de la salvación. Son Ushedar, Ushedarmah y, finalmente, el propio Saoshyant, Astvat-ereta, el último y más grande. Los tres nacen de la semilla milagrosamente preservada del profeta Zoroastro, y cada uno es concebido por una virgen que se baña en un lago sagrado que guarda la semilla.
¿Cómo nace el Saoshyant?
En la tradición elaborada, la semilla del profeta Zoroastro se preserva milagrosamente en las aguas de un lago sagrado, Kansaoya, custodiada a través de las edades por los fravashis, los espíritus guardianes de los justos. Cuando se acerca el momento señalado, una virgen se baña en el lago y concibe por la semilla preservada, dando a luz al salvador. El salvador nace acompañado de signos prodigiosos y de un conocimiento innato de las verdades divinas, que señalan su origen milagroso y dispuesto por lo divino como hijo del profeta.
¿Qué hará el Saoshyant?
El Saoshyant surgirá en el momento culminante de la lucha entre el bien y el mal para llevar a cabo el Frashokereti, la renovación final del mundo. Resucitará a los muertos, reuniendo a las almas con sus cuerpos, y con los poderes santos vencerá a la mentira y a las creaciones demoníacas de Ahriman. Tras una purificación final en la que el metal fundido recorre la tierra, el mal es destruido para siempre y el mundo se vuelve perfecto, inmortal e imperecedero en presencia de Ahura Mazda.
¿Es el Saoshyant una figura kurda?
El Saoshyant pertenece al antiguo patrimonio religioso zoroástrico e iranio compartido, una tradición que los kurdos comparten con los persas y otros pueblos del mundo iranio, en lugar de ser una figura exclusivamente kurda. Como pueblo iranio con antiguas raíces en este mundo, los kurdos participan de este patrimonio, del que forma parte el Saoshyant, junto a sus vecinos. La esperanza de un salvador venidero y de una renovación final que encarna ha resonado ampliamente en toda la región y más allá.
Referencias y lecturas recomendadas
Astvat-ereta - Encyclopaedia Iranica
Frashokereti - Encyclopaedia Iranica
Kurdish-History.com: Frashokereti
Kurdish-History.com: Zoroastro
